"A Marcelo le encantó"

El humorista de la troupe de Tinelli publicó "Hambre de gol y otras historias futboleras", su primer libro. Son 46 cuentos que van desde un padre nuestro futbolero hasta el de un tipo que secuestró a Maradona sólo para que se ponga la camiseta de River. Larry, egresado del Conservatoria Nacional de Arte Dramático y concejal de Escobar, soprende con esta nueva faceta y asegura: "El título de escritor me parece irrespetuoso".    

Si estuviéramos en el patio del colegio y un compañerito nos dijera que Raúl Germán Biaggioni publicó un libro, sin dudas que cantaríamos retruco con un y me abuela patea calefones. Claro que la cosa cambiaría una vez que, ese mismo compañerito, nos aclarara que Raúl Germán Biaggioni es el verdadero yo de Larry de Clay, el humorista que, desde hace diez temporadas, es una de las fijas del plantel –aunque cada año juega menos- del equipo de Marcelo Tinelli en televisión. Ahí, entonces, la sorpresa pasaría al frente con quiero vale cuatro de la mano de un ¿Larry, posta? Sí, posta.

Se trata de "Hambre de gol y otras historias futboleras", 46 cuentos de un vuelo a la memoria del fútbol. Un fútbol, donde el Viejo Gasómetro todavía es un gigante en pie, donde Roma y Amadeo son tan iguales como distintos, donde un hincha de River secuestra a Maradona para verlo con la banda. Un fútbol que tiene su propio Padre Nuestro, un fútbol donde –como ahora- los árbitros son los únicos que no van al cielo. "Les pido disculpas a los escritores. El otro día me presentaban los de la editorial y decían Larry, escritor. No, no pará: el título de escritor me parece irrespetuoso", dice este concejal de Escobar por el Frente para la Victoria, antes de atender el llamado de la revista Paparazzi.

¿Cuándo surge la idea de escribir un libro?
Siempre me gustó mucho escribir poesías y leer al Negro Fontanarrosa, Galeano, Dolina, al Gordo Soriano. Soy muy futbolero de verdad. Más allá de mi fanatismo por Boca, me encanta el fútbol como hecho cultural. La mayoría de los cuentos los escribí en 2003. Empecé a testearlos con amigos sin que ellos supieran que era míos para ver que le parecían. Y cuando vi que tenía buena respuesta seguí escribiendo. Después me contacté con gente amiga que está en el negocio editorial. A los de la Editorial Sudamericana le gustó el material y quisieron sentarse a hablar.

En "Mi primo Héctor" decís que la mejor manera de homenajear a un ídolo es no copiarlo. ¿Qué creés que se pueden encontrar en tus cuentos que no hay en los del Negro u otros que te gustan?
En ellos vas a encontrar mejores cosas que en mis cuentos. El Negro tiene diálogos que son maravillosos, Galeano tiene mucha poesía en pocos párrafos... Lo mío es muy honesto, muy humilde. Yo creo que está bueno, a mí me gustó. No es que me tire para abajo, todo lo contrario, pero yo nunca pensé en escribir un libro. Si el libro sorprende ya es un gusto personal. Muchos piensan que hablo de Boca, pero hablo de la vida y el fútbol es una excusa.

¿De verdad Marcelo dijo "Este libro me lleva a la esencia del fútbol" como figura en la etiqueta? 
Sí, en serio. Lo leyó todo y le encantó. Se tomó su tiempo y escribió un prólogo que a mí personalmente me emocionó mucho. 

En varios cuentos hablás del querido Viejo Gasómetro, del Gringo Scotta. ¿Son guiños para la bendición de Tinelli?
No. Al tipo que le gusta el fútbol ¿cómo no va a hablar del querido Viejo Gasómetro? Es más, yo, de pendejo, al Beto Alonso lo puteaba, decía que arrugaba. Pero ahora decís, qué jugador que era por Dios. Qué va a arrugar. Es como el "Alemán", lo putea a Maradona porque le hubiera gustado tenerlo en River.

Justamente, en el "El Alemán", un hincha de River secuestra a Diego para ponerle la camiseta de su club. ¿Vos a quién secuestrarías para admirarlo cinco minutos?
Me hubiera gustado tenerlo a Perón o a John Lennon, y un traductor, para charlar un rato. También me hubiera gustado ver al Bocha con la camiseta de Boca.

En "Dicen" hacés referencia a un mundo paralelo donde los políticos son honestos, los sindicalistas laburan... ¿Hay una catársis política?
Más que una catársis es lo que está en el inconsciente colectivo. En realidad es un homenaje a Diego. Lo que quiero decir es que a pesar de todo eso, podrá cambiar la Argentina, podrá haber un mundo paralelo futbolero, pero el gol de Diego a los ingleses es siempre igual acá o en cualquier otro mundo. Igual, claro, hay una línea ideológica cuando digo lo de los políticos.

La última. ¿Tiene la magia de Rojitas o le pusiste huevos a lo Rattín al libro?
(Risas) No sé. Creo que le va a gustar al tipo que es futbolero y al tipo que le gustan los cuentos.