En abril Antonio Grimau había visitado la redacción de Ciudad junto a Betiana Blum para presentar la versión teatral de El Diario de Adan y Eva, cuando reflexionó sobre la muerte a horas del fallecimiento de Luis Brandoni.
Suceso que, aunque nadie lo mencionara, le hizo aflorar el dolor por la pérdida de Lucas Rebolini Manso (36), su hijo fruto de su relación con la artista Leonor Manso.
Todo un galán, atento, amable y muy humilde, a pesar de los problemas respiratorios que lo obligaban a recurrir a una mascarilla de oxígeno, Grimau asistió a Betiana para que se acomode en el sillón del Centro de Contenidos Multiplataforma de Artear.
En enero 2026, Antonio Grimau había hecho una temporada corta de Vamo’ los pibes, junto Raúl Lavié, Osvaldo Laport y Osvaldo “Cacho” Santoro, para luego unirse a la comedia de Betiana Blum.
Los extractos de la última entrevista de Ciudad a Antonio Grimau
—Venís de Vamos los pibes, un gran éxito. ¿Fue difícil interpretar un personaje con limitaciones físicas? ¡Porque encima al final saltás!
—Sí, mi personaje tenía una renguera y tenía ciertas dificultades. Con el correr de las funciones aparecieron algunos dolores en la cadera, en la pierna, pero fue un trabajo muy gratificante. Compartí escenario con grandes actores como Raúl Lavié, Osvaldo Laport y Osvaldo “Cacho” Santoro. Fue fantástico lo que se dio en ese grupo humano: armonía, compañerismo y una obra estupenda. Después de ese trabajo la vida continúa, hay que desprenderse de esos afectos y continuar ahora como Adán y Eva.
—El Diario de Adán y Eva es sobre el primer amor. ¿Cómo ven hoy el amor en sus vidas?
-Uno va priorizando otras cosas a diferencia de lo que en la adolescencia o juventud tenía más presente. Uno valora más la inteligencia, la madurez, una buena conversación y también la pasión, claro. No la desestimo, pero van cambiando esas cosas principales.
-¿Cómo te impactó la muerte de Luis Brandoni...?
—Yo no tuve la suerte de trabajar con él, me hubiera encantado. Lo admiré mucho. Pero sí compartió con él la campaña Pancitas llenas por la ley en el Congreso. Ahí confraternizamos.
Una muerte de una persona famosa... La muerte en general te lleva a la reflexión y al pensamiento profundo. Sin dudas que moviliza y remueve en lo personal... Es muy movilizador.
—Después de tantos años de carrera, ¿qué les queda por hacer?
-Coincido con Betiana. Yo vivo el presente. No pienso en lo que falta, sino en disfrutar lo que hago ahora. Si miro hacia atrás, hice más de lo que imaginaba. Jamás hubiera soñado cantar en un musical (Hello Dolly!) junto a Lucía Galán, y sin embargo sucedió. Mis expectativas están cubiertas. Lo importante es seguir disfrutando.
—¿Trabajan por necesidad económica o por necesidad personal?
-A mí me moviliza la necesidad de seguir actuando, de hacer lo que amo. Hasta dedicarme a la pintura, que me gusta. Lo económico importa, claro, pero está muy acompañado por una necesidad de expresión y de realización como actor.