El histórico Manu Ginóbili combina su rol de asesor en San Antonio Spurs con emprendimientos empresariales y una faceta más personal, ligada al deporte recreativo y los viajes junto a su familia.
Durante 23 temporadas, Manu Ginóbili construyó una trayectoria que lo convirtió en uno de los deportistas argentinos más importantes de la historia. Pero desde su retiro en 2018, a los 41 años, el bahiense encontró una nueva identidad lejos de las canchas profesionales, con un perfil que combina negocios, tecnología y desarrollo de talento deportivo.
DE JUGADOR A ASESOR: SU ROL EN LOS SPURS
Nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, Ginóbili debutó en 1995 y cerró su carrera profesional en 2018 tras vestir camisetas de clubes de Argentina, Italia y Estados Unidos. Ocho años después de retirarse, el exjugador logró consolidar un perfil empresarial que combina con su vínculo permanente con el básquet.
Desde septiembre de 2021, forma parte del staff de San Antonio Spurs como asesor de operaciones y desarrollo de jugadores, un rol que le permite acompañar a las jóvenes promesas del equipo. Gregg Popovich había descrito con humor la amplitud de sus tareas al confirmarse su llegada al cuerpo técnico, mencionando que iba a combinar la gestión, el entrenamiento y la búsqueda de talentos con la posibilidad de viajes de trabajo a Italia.
Su versatilidad dentro de la organización le permite participar en el análisis de decisiones deportivas y aportar su experiencia como testimonio para el crecimiento del equipo, además de haberse convertido en representante de jugadores y cazatalentos.
NEGOCIOS, HOBBIES Y VIAJES: SU VIDA MÁS ALLÁ DEL BÁSQUET
Tras dejar las canchas, Ginóbili también abrió la puerta a proyectos ligados a las inversiones y la publicidad, convirtiéndose en embajador de distintas marcas y construyendo una faceta empresarial bien distinta a la que mostró como jugador.
En el plano personal, incorporó nuevas pasiones a su rutina diaria como el ciclismo, el béisbol y el tenis, y afianzó su dominio del inglés, clave para desenvolverse en Norteamérica. Junto a su familia, recorrió destinos internacionales como Alaska, Hawaii, Costa Rica, Vancouver, Colorado y el Gran Cañón, sin dejar de lado el turismo argentino con visitas a las Cataratas del Iguazú, Monte Hermoso y Puerto Pirámides.
También sostiene su compromiso social a través de distintos proyectos solidarios. Con cuatro anillos de la NBA y un lugar en el Salón de la Fama, Manu Ginóbili sigue ligado al básquet, aunque ahora desde una mirada empresarial y sin fronteras, lejos de la Argentina.