El sábado 28 de marzo quedará grabado en la memoria del teatro argentino: Diego Ramos se despidió de “Sex”, el espectáculo creado por José María Muscari, después de siete años de protagonismo absoluto.
La jornada fue una verdadera fiesta. Ramos realizó sus últimas tres funciones en el Gorriti Art Center, todas con localidades agotadas. El público, que lo acompañó desde el primer día, lo ovacionó de pie y le regaló una noche cargada de emoción, gratitud y alegría compartida.
Un ciclo que marcó al teatro argentino
Desde su estreno en 2019, “Sex” se transformó en un fenómeno teatral sin precedentes. El show rompió moldes con sus propuestas provocadoras y supo reinventarse en cada temporada: desde Buenos Aires hasta Mar del Plata, pasando por giras nacionales, la versión digital “Sex Virtual” durante la pandemia y la experiencia “AutoSex”.
En ese recorrido, Diego Ramos fue mucho más que un protagonista: fue el primer artista en decirle que sí a Muscari y se convirtió en el gran embajador del universo “Sex”. Su presencia, entrega y conexión con el público fueron claves para el éxito sostenido del espectáculo.
Una despedida cargada de emoción y reconocimiento
Durante la función final, José María Muscari le dedicó palabras llenas de cariño y admiración, resaltando el talento y el profesionalismo de Ramos, así como su rol fundamental en la construcción del fenómeno. Los compañeros de elenco también se sumaron al homenaje con abrazos, lágrimas y gestos de reconocimiento.
Visiblemente emocionado, Diego Ramos agradeció al público, al equipo y a cada etapa vivida en “Sex”. Cerró así un ciclo artístico que deja una huella imborrable en el teatro contemporáneo argentino.
“Sex” sigue su camino, pero despide a uno de sus grandes
El show continuará con su espíritu provocador y en constante evolución, pero la partida de Diego Ramos marca el final de una era. El público, los artistas y el propio Muscari lo despidieron como lo que es: una figura central de uno de los espectáculos más disruptivos y queridos de los últimos años.