Mantener el colchón limpio es clave para lograr un buen descanso, pero no siempre es posible lavarlo con agua o productos líquidos. Por eso, cada vez más personas están recurriendo a una técnica simple y efectiva: el llamado lavado en seco con bicarbonato, un truco casero que permite eliminar olores, absorber humedad y mejorar la higiene del colchón sin empaparlo.
El bicarbonato de sodio es un ingrediente económico y fácil de conseguir, conocido por su capacidad para neutralizar olores y absorber la humedad ambiental. Aplicado correctamente, no daña los tejidos ni deja manchas, lo que lo convierte en una opción ideal para colchones de espuma, resortes o látex.
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Esta técnica resulta especialmente útil en épocas de calor como el verano, en ambientes poco ventilados o en hogares con mascotas, donde los colchones suelen acumular olores y restos de humedad con mayor facilidad.
Para qué sirve aplicar bicarbonato en el colchón
El principal beneficio del bicarbonato es que neutraliza los olores que se generan con el uso diario. El sudor, la humedad corporal y los olores del ambiente quedan atrapados en las capas superficiales del colchón, y este polvo actúa como un desodorizante natural.
Además, ayuda a absorber la humedad acumulada, algo clave para prevenir la aparición de hongos y malos olores. Aunque no reemplaza una limpieza profesional profunda que es recomendable hacer cada tanto, sí contribuye a mantener el colchón en mejores condiciones entre limpiezas.
Otro punto importante es que crea un entorno menos favorable para la aparición de ácaros y bacterias, responsables de alergias y molestias respiratorias. Después de aspirarlo, el colchón suele recuperar una sensación de frescura que impacta directamente en la calidad del descanso.
Cómo limpiar el colchón con bicarbonato paso a paso
La técnica para limpiar el colchón con bicarbonato de sodio es simple y no requiere productos adicionales:
- Retirar sábanas, fundas y acolchados.
- Espolvorear una capa fina y pareja de bicarbonato sobre toda la superficie del colchón.
- Dejar actuar entre 1 y 4 horas. Cuanto más tiempo repose, mejores resultados.
- Aspirar cuidadosamente para retirar todo el polvo.
- Ventilar el dormitorio durante algunos minutos.
Este procedimiento se conoce como “lavado en seco” porque no incorpora agua ni líquidos, evitando que la humedad penetre en el interior del colchón.
Cada cuánto conviene hacerlo
En condiciones normales, se recomienda repetir esta limpieza una vez al mes, especialmente durante el verano o en ambientes húmedos. En hogares con mascotas, personas alérgicas o uso intensivo del colchón, puede hacerse cada 15 días.
Como complemento, airear el colchón siempre que sea posible y usar un protector lavable ayuda a prolongar su vida útil y mantenerlo en buen estado por más tiempo.
Cuándo no alcanza el lavado en seco
El bicarbonato es ideal para mantenimiento y olores, pero no reemplaza otros métodos cuando hay manchas profundas, líquidos derramados o presencia de moho. En esos casos, se requieren limpiezas específicas y controladas, siempre evitando empapar el colchón.
Por eso, antes de aplicar cualquier mezcla húmeda o producto más agresivo, conviene identificar el tipo de colchón y probar siempre en una zona poco visible para evitar daños.