Belén Persello fue parte de una generación de actores jóvenes que crecieron bajo el ala de las grandes ficciones juveniles de la televisión argentina. Su personaje de “Terra” en la cuarta temporada de Casi Ángeles le dio visibilidad, reconocimiento y la promesa de una carrera que parecía recién comenzar.
Durante esos meses, su rostro se volvió familiar para millones de espectadores y su nombre empezó a circular con fuerza dentro del ambiente artístico.
Pero, una vez finalizada su participación en la tira de Cris Morena, la realidad profesional cambió de manera abrupta. Mientras varios de sus compañeros lograban sostener una presencia constante en la pantalla y dar el salto a proyectos más ambiciosos, las propuestas para Persello comenzaron a escasear.
Los castings se repetían, las respuestas negativas se acumulaban y la sensación de quedar al margen de una industria que alguna vez la había celebrado fue creciendo con los años.
El golpe más duro llegó cerca de los 30 años, durante una audición que terminó marcando su autoestima de forma profunda. Según trascendió tiempo después, un reclutador le dio una devolución tan breve como devastadora: “Te apagaste”.
Aquella frase se convirtió en una herida abierta que la acompañó durante largo tiempo y reforzó la idea de que su momento ya había pasado, incluso cuando todavía era joven y tenía ganas de seguir construyendo su camino artístico.
CÓMO MURIÓ BELÉN PERSELLO
En busca de nuevas formas de expresión, Belén intentó reinventarse. Se volcó a la música, aprendió guitarra, cantó en bares porteños y también se desempeñó como DJ en pequeños eventos.
Más adelante descubrió la cerámica, una actividad que le brindaba calma y que comenzó a compartir en sus redes sociales como un espacio personal de refugio creativo. Sin embargo, a pesar de estos intentos por rearmarse emocional y profesionalmente, la frustración por la falta de oportunidades sostenidas seguía pesando.
La tragedia se conoció a mediados de diciembre de 2017, cuando el actor Victorio D’Alessandro publicó un mensaje de despedida que encendió las alarmas. Poco después se confirmó la noticia: Belén Persello se había quitado la vida a los 34 años. El impacto fue inmediato en el ambiente artístico y entre los fanáticos de la recordada novela juvenil.