La trampa (Trap) se instaló como uno de esos thrillers que se ven de un tirón en Netflix. La historia empieza con un plan simple: padre e hija van a un concierto y, en minutos, el clima cambia por completo.
La novedad no es solo el regreso de M. Night Shyamalan al suspenso de alto concepto. También está el gancho real detrás de la idea: el director tomó inspiración de un operativo policial verídico que, por su ingeniería y su audacia, todavía se recuerda como una de las emboscadas más eficaces de Estados Unidos.
Esa mezcla entre entretenimiento masivo (un show multitudinario) y un plan de captura cuidadosamente diseñado es lo que le da identidad a la película: todo ocurre a la vista de miles… y, sin embargo, el control está en manos de pocos.
De qué trata La trampa
La película sigue a Cooper Abbott, un padre que acompaña a su hija Riley a ver a Lady Raven, la estrella del momento. Lo que parece un evento normal se revela como parte de un operativo de las fuerzas de seguridad para atrapar a un criminal que estaría dentro del estadio.
En ese escenario cerrado lleno de pasillos, accesos, controles y zonas restringidas, el thriller se apoya en la tensión de “salidas bloqueadas” y en cómo cambia el comportamiento de todos cuando entienden que hay un objetivo en juego.

El caso real en que se inspiró
El “caso real” que inspiró La Trampa no fue un concierto, sino una operación policial de engaño masivo en Washington, D.C., en 1985. Se llamó Operation Flagship y la organizaron el U.S. Marshals Service junto con la Metropolitan Police Department.
La idea era simple y audaz: hacer que los prófugos fueran solos hasta un lugar controlado, sin persecuciones, sin tiroteos y con el menor riesgo posible.

Para lograrlo, los agentes crearon una empresa ficticia de “televisión deportiva”, Flagship International Sports Television, y enviaron invitaciones a miles de personas con órdenes de captura vigentes.
Les prometían dos entradas gratis para un partido de los Washington Redskins (hoy Commanders) contra los Cincinnati Bengals, transporte y hasta una chance de ganar premios vinculados al Super Bowl. El “trámite” para retirar los tickets era ir a un evento previo en el Washington Convention Center.

El operativo se montó como si fuera una jornada promocional real: brunch, presentadores, personal de atención y hasta roles “de show” para no levantar sospechas. Parte del equipo trabajó disfrazado (ushers, empleados, figuras del evento) y la mecánica fue por tandas: a los asistentes los iban acomodando en un auditorio y, tras una señal acordada, entraba el grupo táctico para realizar detenciones rápidas y ordenadas.
El resultado más citado: 101 fugitivos arrestados en un solo día (15 de diciembre de 1985), un número enorme para una acción de este tipo.
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Cuál es el reparto de La trampa
- Josh Hartnett como Cooper Abbott
- Ariel Donoghue como Riley Abbott
- Saleka Shyamalan como Lady Raven
- Alison Pill como Rachel Abbott
- Hayley Mills como Dra. Josephine Grant



