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El sincericidio de Tomás Fonzi tras la victoria de Mica Viciconte: "Lamento no haber tenido más tiempo para prepararme"

El finalista del certamen analizó su paso por Masterchef Celebrity 3.

El sincericidio de Tomás Fonzi tras la victoria de Mica Viciconte en MasterChef Celebrity 3 (Foto: Web)
El sincericidio de Tomás Fonzi tras la victoria de Mica Viciconte en MasterChef Celebrity 3 (Foto: Web)

Luego de que se viviera la gran final de MasterChef Celebrity 3 en la que Mica Viciconte se impuso ante Tomás Fonzi y se alzara con el título de campeona, el actor analizó su paso por programa de Telefe.

En medio de su análisis, Fonzi sintió que le faltó más tiempo para estar a la altura de la final del certamen debido su labor en el teatro: “Al principio eran los ensayos a la mañana y después eran los ensayos a la tarde. Fue un ritmo arduo, no quedaba tiempo para estudiar y prepararse. Me hubiera gustado haberle podido dar más desarrollo a mis ideas, pero estoy muy conforme con lo que terminó pasando”, sentenció el joven en Por si las moscas, el ciclo radial que se transmite por La Once Diez.

“Todas las teles de mi casa estaban prendidas a un canal de cocina. De hecho, me han salvado las papas más de una vez. Me ha pasado de buscar a los chicos, darles la merienda y poner un programa de cocina”, agregó.

"Fue un ritmo arduo, no quedaba tiempo para estudiar y prepararse. Me hubiera gustado haberle podido dar más desarrollo a mis ideas, pero estoy muy conforme con lo que terminó pasando".

Luego, se refirió a Damián Betular, Donato de Santis y Germán Martitegui: “Donato es un rockero, tiene alma de rockero. De hecho, no sabés como canta y pegamos onda también. Con Betular había algo de ‘porque te quiero te aporreo’, una cosa medio severa, pero yo decía que era como un palazo de dulce de leche. Y Germán, la verdad, muy objetivo siempre, más allá de su hermetismo y frialdad. También manifestó su cariño y fue muy proactivo en las devoluciones”.

Y cerró, sincero: “Lo que más odié del programa, obviamente, es ese maldito reloj. Básicamente lo que odié del reloj fue que a veces terminás maltratando una preparación que venís llevando adelante con mucha dedicación o alguna materia prima. Freír papas fritas en un litro de aceite, en mi casa, jamás. El reloj fue un enemigo número 2”.