El personaje que Matilda Blanco se forjó en los medios como la implacable crítica de moda fue dejado de lado el lunes por la panelista de Nosotros a la mañana, y le dio paso a una mujer sensible con un intenso pasado. Frontal como pocas, la diseñadora se puso seria cuando decidió abrir su corazón para contar su experiencia de vida llena de heridas que, contó, supo sanar con psicoterapia y fuerza de voluntad.
Todo surgió a raíz de la visita de Florencia Peña el domingo a Almorzando con Mirtha Legrand, cuando la actriz reveló que había intentado muchas veces quedar embarazada junto a Ramiro Ponce de León, y logró su deseo inesperadamente, incluso después de haberse resignado. En medio de la referencia sobre el diagnóstico de trombofilia que detectó la protagonista de Quiero vivir a tu lado, Matilda interrumpió a Fabián Doman y contó: "Yo tuve trombofilia. Hice siete tratamientos para quedar embarazada y finalmente no lo logré. Fue un momento mío bastante duro… pero bueno, salí adelante. El tratamiento es duro también, hay que aprender a inyectarse todos los días en la panza. Es una historia intensa".
"También es difícil la relación con el médico, la relación de pareja se va deteriorando. Más allá del tratamiento, yo no quedé más embarazada, después el tiempo pasó"
Y explayó: "No me lo detectaron rápido. No lo sabían ni se lo imaginaban, hay que someterse a un análisis. Esto fue hace ocho años. Me parece que ahora las cosas están bastante más avanzadas".
Ante el interés de Fabián Doman, la diseñadora continuó: "Yo perdía los embarazos y no sabía por qué. Me lo detectaron al tercer embarazo perdido, con el tercer médico que vi. También es difícil la relación con el médico y la relación de pareja se va deteriorando. Más allá del tratamiento, yo no quedé más embarazada, después el tiempo pasó...”. “Todo lo que uno hacía, cuando yo lo hice, era en dólares. Es un análisis caro", completó respecto al tratamiento por la trombofilia.
"Es frustrante. Lo más triste es que empezás a ver cómo se deteriora la pareja. El sacrificio de tener que probar, cuándo hay que hacerlo".
Al final, Matilda Blanco concluyó: “Perdí tres embarazos, después con los cuatro tratamientos ya no quedé embarazada. Sufrí muchísimo. (…) Es como frustrante. Lo más triste es que empezás a ver cómo se deteriora la pareja. Siempre me acuerdo de la frase de ‘no quedar embarazada de manera romántica’. El sacrificio de tener que probar, y ver cuándo hay que hacerlo".