"Estados Unidos es la meca del lateral derecho"

El personaje de Luis Rubio viaja a Miami y Nueva York para presentar su show "La noche del 4". En una charla desopilante contó cómo fue la preparación física para la gira, qué llevará en la valija, qué le dirá a Woody Allen si se lo encuentra en la 5ta Avenida y cuáles son las palabras que aprendió en inglés. Además habla de su fiebre de free shop. De yapa (casi) hace jueguito con una pelota de tenis.

Se siente, se siente, Eber está presente. Más que un cántico, es una realidad. Es que en su casa del barrio de Villa Pueyrredón se huele colonia Pibes, síntoma indiscutible de su presencia. Pelo rubio, bigotes al tono y conjunto deportivo, Eber Ludueña es el otro yo de Luis Rubio. "Hace quince días que estoy como Clark Kent, que no me visto de Superman", avisa antes de mutar al (anti)héroe futbolístico que nació huérfano de grandes guiones en Mar de Fondo y terminó con programa propio dentro de ese ciclo, además de participar de la "La Noche del Diez", el programa que recicló a Diego Maradona como conductor de TV. Tanto creció el personaje, que no sólo parió dos libros, "La pavota no se mancha" y "Mis lesiones de fútbol", sino que también aterrizará con su show "La noche del 4" en Estados Unidos, donde hará tres funciones en Miami y una en Nueva York, del 12 al 18 de enero.

Recién llegado de Rosario, el living de Ludueña nos recibió próximo a convertirse en una sucursal del armario. Sobre la mesa reposaba una pequeña valija con la indumentaria característica del ex jugador de Douglas Haig, aunque, ausente con aviso, estaba el clásico traje amarillo –"lo tiene el productor", dijo-. Mientras intentaba imprimir los folletos que vendían sus presentaciones, Rubio se mostró entusiasmado con el viaje. Casi tanto como el día que le tocó debutar en primera a los 26 años -"me querían cuidar, por eso tan tarde", según reza su biografía-. Es la primera vez que Eber llevará su historia a teatros y pubs del exterior, ya que de si bien se presentó en Paraguay, Uruguay y hasta en Río de Janeiro, siempre fueron eventos empresariales. "Van a haber muchos argentinos, va estar muy bueno", soltó.

"Norteamérica debería ser un lugar de peregrinación anual para los números 4, porque allí triunfó Chiche Soñora –ex Boca-", asegura Ludueña a pura verborragia. Lejos de divismos y de excesos, ofrece un vaso de agua y augura porque esta excursión le permita volver a las épocas de bonanza económica como la que vivió durante la primavera camporista. Un Eber auténtico. Una verdadera estrella.