Prontuario de infidelidad: ¿confesar o no?

Contar infidelidades anteriores es un acto de sinceridad, pero también podes ganarte la desconfianza de aquel al que no le fuiste infiel.
Rosario me decía el otro día que está loca de amor por un hombre encantador. Encantador, encantador. Y con la boca grande, diría yo. El muchacho sin pelos en la lengua le anduvo narrando sus experiencias de infidelidad con parejas anteriores. La que tiene con Rosario es una relación nueva e impoluta, por supuesto: nueva y maravillosa como son las relaciones nuevas. Y él le contó, con toda sinceridad que fue infiel a todas y cada una de las parejas que tuvo, o casi. Y ahora Rosario teme, se la ve venir: le picó la desconfianza.

Es que esa es la cuestión: sinceridad versus desconfianza. ¿Qué hacer? ¿Exponer un pasado de infidelidad serial porque es honesto hacerlo, o mejor guardarlo para que el otro no se persiga con el fantasma? Porque cualquiera pensaría, seguramente, que si anduvo adornando con cuernos cada relación que tuvo, ¿por qué no lo va a volver a hacer esta vez?

Está claro, aquellas parejas no funcionaron, por eso luego se separaron y "y lo que tenemos nosotros está buenísimo y no tiene nada que ver con eso". Pero lo cierto es que una vez que abrimos la boca, una vez que decimos lo que decimos, no hay vuelta atrás. La desconfianza acaba de ser inoculada y se expande en la sangre como un virus.

Ojo, también conozco gente inmune a esta clase de cuestiones. No sé cuál es la explicación. A lo mejor sencillamente hay gente más celosa y gente menos celosa. También es cierto que aquellas infidelidades sucedieron en el pasado, con otras parejas, y no hay por qué hacer carne el cuerno ajeno. Pero claro, cada uno lo maneja como puede y como le sale.

La verdad es que yo misma he sido bastante bocona. Pero nunca confesé la saga completa en una sola tarde de conversación. Creo que el efecto es distinto cuando uno ofrece dosis pequeñas de sinceridad, que cuando se despacha con todo el pasado junto de una vez y sin anestesia. Como que contar de a poquito y sin entrar mucho en detalles (que son lo que más duele) no genera tanto espanto.

¿Ustedes qué piensan? ¿mejor decirlo todo de una vez? ¿no decir nada? ¿de a partes?

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