Brasil: prohíben las "pulseras del sexo" por violaciones a menores

Están de moda, son de diferentes colores y cada uno tiene un significado. La onda es romperle la pulsera a otro y hacer lo que indique el color. La negra implica una relación sexual.
Pareciera que son sólo unas tiras de plástico barato que se usan como pulseras y que están de muy moda entre los jóvenes adolescentes de Brasil, quienes "las importaron" de otros países, pero la cuestión va más allá.

Las autoridades de varias ciudades brasileñas, entre ellas Londrina, Manaos, Maringá, Navegantes y Londrina, prohibieron el uso de las "pulseras del sexo", por su connotación sexual y al haberse relacionado con violaciones y hasta asesinatos ocurridos en los últimos días. Y es que al lado de los cadáveres de las dos víctimas fueron encontradas pulseras que habían sido rotas.

Las "pulseras del sexo" se caracterizan por ser de diferentes colores y de tener cada una un significado diferente. El juego consiste en romper la pulsera de algún chico o chica y realizar lo que ese color indique. Por ejemplo, de romperse una amarilla, un abrazo; la naranja, a un beso en la boca; la roja, a una danza erótica; la rosa, a la exhibición de una parte íntima del cuerpo, y la negra, a una relación sexual.

La polémica comenzó a finales del mes pasado en Londrina cuando una niña de 13 años denunció que cuatro adolescentes la habían violado tras ver que tenía pulseras negras, que le quitaron a la fuerza.

Muchos de los menores que las utilizan dicen desconocer la connotación sexual del adorno y alegan que las adoptan por considerarlas bonitas o simplemente para seguir la moda.