¿De qué planeta viniste?

El primer gol de Maradona a los ingleses en el mundial de México 86 ahora tiene su correlato espacial. Finalmente la Mano de Dios se hizo realidad: se llama PSR B1509-58 y se vio a través del telescopio Chandra.

La impactante imagen fue tomada por el telescopio espacial Chandra, de la NASA. Se observa una extensa nebulosa cuya forma se asemeja a una mano humana, pero en realidad se dio con el azar de la formación estelar que se expande a 150 años luz de diámetro.

Técnicamente, se trata de un joven pulsar llamado PSR B1509-58, que se encuentra a 17 mil años luz de la Tierra. Este remanente estelar es una estrella de neutrones que gira rápidamente, lo que provoca un colosal barrido de materia y energía en torno al denso objeto. La redistribución puede generar intrigantes y formas complejas, que a veces son utilizadas para darles nombres a estos remanentes.

Si se viera al pulsar a simple vista no se vería nada excepcional, pero si se observa en rayos X aparece esta colosal mano que parece estar queriendo tocar a una nebulosa vecina, llamada RCW 89. Por la rareza del fenómeno, los aficionados han decidido llamar "la mano de Dios" a este pulsar junto con su nube visible en rayos X.

Los astrónomos que hicieron el descubrimiento indican que las imágenes presentan al pulsar con una edad aproximada de 1.700 años, pero considerando que está a 17 mil años luz, la edad real del remanente pulsátil es cercana a 19 mil años.

Las estrellas de neutrones se crean cuando estrellas masivas gastan todo su combustible y colapsan. En el caso de PSR B1509-58, rota a una velocidad altísima de cerca de 7 revoluciones por segundo y está liberando enormes cantidades de energía, que es recibida por gases que lo rodean y que finalmente se mueven de intrincadas formas y brillan en rayos X. Presumiblemente, la enorme cantidad de energía se debe a un potente campo magnético, que sería 15 mil miles de millones de veces más poderoso que el de la Tierra.

A parte de la forma de mano que posee la nebulosa que acompaña a PSR B1509-58, posee otra peculiaridad: la combinación de rápida rotación y su potente campo magnético hacen de este objeto pulsátil uno de los generadores electromagnéticos más potentes de la Vía Láctea.