A título personal

Que alguien lleve el arte en el ADN puede sonar a elogio para artista, pero en realidad es un hecho: una empresa ofrece el diseño de cuadros en base al ADN del que lo encarga, obtenido a través de una muestra de saliva.

Hay cuadros para todos los gustos: están aquellos que gustan porque muestran un paisaje hermoso, existen los abstractos, los de naturaleza muerta, los retratos y los de arte abstracto. Las obras de arte plástico generan polémicas y suelen dividir al público en amantes y detractores. Ahora, para sentirse identificado con la obra llega ADN 11, un proyecto que literalmente crea arte usando el ADN de su comprador, como en una buena historia de ciencia ficción.

Desde su página de Internet, ofrecen tamaños y piezas de arte a cambio de unos cuantos dólares, pero con satisfacción garantizada: si el cuadro no cumple las expectativas de su dueño, el dinero será devuelto ¿Pero cómo funciona esto? La respuesta es simple y complicada a la vez: Una vez que se selecciona el tamaño del cuadro que se desea, se especifica la cantidad de hélices de ADN que formarán parte de la obra (máximo, cuatro por cuadro), y se elije el color (tonos del amanecer, ying-yang a base de negros y grises, o infrarrojo en azules y rojos). Finalmente, la empresa envía por correo un kit para realizar una extracción de saliva que sirva para obtener el ADN.

El kit viene con instrucciones precisas para obtener la muestra. Consta de un recolector bucal para recoger células de la cara interior de la mejilla. El resultado es enviado a ADN 11, donde es procesado en un laboratorio para crear una huella genética única. Esa huella es fotografiada e impresa en alta calidad. Una vez que se obtiene el resultado, el cuadro tarda de 6 a 8 semanas en ser entregado.

Pero el ADN no es el único método innovador para hacer arte. ADN 11 también produce arte usando otra identificación personal intransferible: las huellas dactilares. El procedimiento de selección es muy parecido, sólo que las opciones de colores son mucho más amplias (hay rosas, zebras, lima, kiwi, y más). En este caso el kit incluye muestras para pintar las huellas dactilares y el cliente puede seleccionar las que más le gustan. Finalmente las huellas son escaneadas en alta resolución y son marcadas por un programa de diseño. Este proceso tarda de 4 a 6 semanas.