¿Dulces sueños?

Según una nueva investigación, las noches sin dormir dejan a muchas mujeres demasiado cansadas para el trabajo, los amigos o el sexo.

Ya sea por culpa de las parejas que roncan, por una conciencia intranquila o por el estrés y las ansiedades de la vida moderna, una nueva investigación ha revelado que las mujeres tienen un 20% más de probabilidades de sufrir insomnio que los hombres.

Una investigación de un año realizada por la Fundación Nacional del Sueño de Gran Bretaña (NSF) sobre los hábitos de sueño de más de 2.000 mujeres entre 18 y 64 años ha determinado que casi las dos terceras partes dormían mal entre una y tres noches por semana. Casi el 70% dijo que frecuentemente experimenta problemas de sueño. Esto se compara con el 52% de los hombres que aseguran sufrir de insomnio algunas noches por semana o más.

El estudio refleja la investigación en un nuevo libro de la fundadora de la Academia de Medicina del Sueño de Estados Unidos, la Dra. Meir Kryger, autora de "Can t Sleep, Can t Stay Awake: A Woman s Guide To Sleep Disorders" (No puedo dormir, no puedo quedarme despierta: guía de una mujer para los trastornos del sueño). "A diferencia de los hombres, las mujeres tienen problemas de sueño relacionados con los cambios hormonales y corporales a partir de la menstruación, el embarazo y la menopausia", dijo.

"Desafortunadamente, a las mujeres con problemas de sueño se las diagnostica mal por falta de educación entre los médicos sobre estos problemas característicos. Esta incapacidad de los médicos para diagnosticar correctamente los trastornos de sueño femeninos implica que quienes los padecen están poniendo su salud en riesgo, al mismo tiempo que ayudan a que se registren dramáticos incrementos en la obesidad y la diabetes. "Las mujeres pierden el sueño por su rol en la familia y las demandas del mundo de hoy", agregó.

Kryger dijo que los trastornos de las mujeres muchas veces se pasan por alto porque, si bien tienen los mismos trastornos de sueño que los hombres, la manera en que reaccionan a la falta de sueño es muy diferente. "El problema se suma a la posibilidad de que las mujeres ni siquiera perciban en su cuerpo los síntomas que indican que tienen trastornos de sueño", dijo. "Por ejemplo, las mujeres con apnea –una interrupción temporaria de la respiración mientras se duerme- tienen síntomas de depresión más a menudo que los hombres que padecen el mismo trastorno apnea".

Kryger dijo que la falta de sueño femenina frecuentemente está mal diagnosticada por los médicos, debido a una creencia generalizada de que las mujeres rara vez sufren de problemas de sueño. Esto se suma al hecho de que el insomnio se manifiesta de manera diferente en las mujeres que en los hombres.

Richard Gelula, director ejecutivo del NSF, dijo: "El estudio del NSF determina que los problemas de sueño de las mujeres pueden afectar prácticamente todos los aspectos de sus vidas: llegan tarde al trabajo, se estresan y están demasiado cansadas para estar con sus amigos".

"Las mujeres, de todas las edades, están quemando la vela en ambos extremos y, como resultado, no duermen y están agotadas. La falta de sueño afecta casi todos los aspectos de la vida de una mujer, así como su salud. De hecho, más de la mitad de las mujeres encuestadas dijeron sentirse tristes o deprimidas en el último mes y una tercera parte dijo haberse sentido desalentada sobre su futuro recientemente".

El estudio, sin embargo, reveló que las mujeres se niegan a sucumbir a la tensión generada por la falta de sueño. Casi el 80% dijo que, cuando experimentan cansancio durante el día, lo aceptan y siguen andando. Las dos terceras partes dijo que, para no parar, tomaban bebidas ricas en cafeína, mientras que una tercera parte admitió consumir tres o más de estas bebidas por día en un intento por evitar el agotamiento. Apenas el 8% admitió faltar al trabajo al menos una vez por mes debido al cansancio.

"Mientras que la mayoría de las mujeres se niegan a postergar el trabajo cuando se quedan sin tiempo o tienen demasiado sueño, admiten que optan por suspender las actividades saludables en sus vidas diarias", dijo Gelula.

La mitad de las mujeres admitió que el sueño y el ejercicio físico son las primeras cosas que sacrifican. Además, más de una tercera parte dijo que también reducen la cantidad de tiempo que pasaban con amigos y familiares, que dejaban de comer comida sana y que no tenían actividad sexual cuando estaban cansadas.

"Es preocupante que las mujeres admitan que manejan cuando se sienten agotadas", dijo Gelula. "Más de una cuarta parte dijo haber conducido con somnolencia al menos una vez por mes el año pasado, el 10% de las cuales dijo que condujo en este estado mientras llevaban un chico en el auto".