Ricardo Darín sorprendió al compartir una experiencia personal durante una entrevista con Mshow, en la que contó que abandonó la terapia en dos oportunidades y reveló qué le sucedía después de las sesiones.
El actor habló sobre su vínculo con el psicoanálisis, la tendencia que tuvo de joven a analizar a las personas de su entorno y el entusiasmo que le generaba descubrir aspectos desconocidos de sí mismo.
La charla también giró alrededor de la película que protagoniza junto a Diego Peretti, una historia que comienza con una relación entre terapeuta y paciente, pero que rápidamente se transforma en un vínculo mucho más complejo, atravesado por las heridas emocionales, los egos y las necesidades de ambos personajes.
“De hecho, las dos veces que hice terapia me fui muy rápido”, confesó Darín cuando le preguntaron quién de los dos abandonaría primero una hipotética terapia entre los protagonistas.

Ricardo Darín contó por qué dejó terapia en dos oportunidades
Durante la entrevista, el actor recordó que sus experiencias con la terapia estuvieron marcadas por una reacción particular: sentía la necesidad de aplicar con otras personas aquello que creía haber descubierto durante las sesiones.
“En una intenté psicoanalizar yo al terapeuta, una cosa así”, contó, entre risas.
Darín explicó que, después de los encuentros, salía muy acelerado y comenzaba a analizar a quienes lo rodeaban. Según relató, esa actitud estaba vinculada con el entusiasmo que le generaba enfrentarse a cuestiones personales que hasta entonces permanecían ocultas.
“Sentía la necesidad de aplicar lo que me parecía que había entendido. Pero lo que sí reconozco es que me producía una gran euforia y un gran entusiasmo el haberme enfrentado con cosas tan personales y ocultas, aún siendo muy joven”, explicó.
El actor también reconoció que esa tendencia a trasladar sus descubrimientos personales a los demás es algo que identifica en su propia manera de ser.
“Eso me generaba algo que después reconozco que me pasó a mí en la vida y que me sigue pasando, que es que automáticamente necesito aplicarlo con los demás. No me lo puedo quedar”, expresó.
Ricardo Darín explicó qué une a los personajes de su película con Diego Peretti
Otro de los ejes de la conversación fue la relación entre los personajes de Darín y Peretti. En la historia, uno comienza como terapeuta y el otro como paciente, pero la dinámica entre ambos evoluciona hasta convertirse en un enfrentamiento emocional mucho más profundo.
Consultado sobre quién termina necesitando más del otro, Darín explicó que, desde el punto de vista dramático, ninguno tiene una posición dominante.

“Terminan 50% de acciones de uno y 50% de acciones del otro. No tienen mayoría ninguno de los dos. Así están complementados y casi, te diría, trabados”, describió.
Sin embargo, el actor hizo una distinción entre el funcionamiento de la relación y el estado emocional de los protagonistas. Según explicó, ambos llegan al encuentro con heridas personales que condicionan sus reacciones.
“Son dos personajes que están cascoteados. Están heridos por diferentes motivos que uno puede intentar indagar en el pasado de ellos”, señaló.
Lo que comienza como una disputa de egos y un intento por imponerse sobre el otro termina convirtiéndose en un vínculo en el que las necesidades de ambos se entrelazan. Para Darín, ese cambio es el que provoca un giro inesperado en la historia y le permite adquirir una dimensión diferente.

El elogio de Ricardo Darín a Diego Peretti: “Es soberbio”
Durante la entrevista, Darín también destacó el trabajo de Diego Peretti y se detuvo especialmente en una escena que consideró sobresaliente.
“Yo creo que el trabajo de Diego en esta película es muy importante, Diego en esta película es soberbio”, afirmó.
El actor se refirió a una secuencia en la que el personaje de Peretti regresa al consultorio en un estado difícil de definir. Su comportamiento deja abiertas distintas interpretaciones: puede parecer deteriorado, borracho, deprimido o eufórico.
“Él tiene en esa escena para mí una actuación sobresaliente”, sostuvo Darín, quien aclaró que su reconocimiento hacia su compañero no era algo que dijera solamente durante esa entrevista, sino que lo había expresado en otras oportunidades.
Peretti recibió el elogio con agradecimiento, en uno de los momentos más cálidos de la charla.

La escena del baile y el momento con el gato que disfruta el público
Al recordar los momentos de la película que más disfrutaron durante el rodaje, los actores coincidieron en mencionar una escena de baile que sorprende por el giro que toma la situación entre los protagonistas.
“Hay una que no solo nosotros nos divertimos, sino que nos estamos dando cuenta, por la gente que ha visto la película, que todo el mundo la disfruta mucho, que es una escena del baile”, contó Darín.
El actor también mencionó otra secuencia que tiene un significado especial para él: la que comparte con el gato de la película.
“Hay muchas escenas que me gustan mucho, pero una que yo disfruté mucho es con el gato, porque el gato para mí es muy importante en la película”, explicó.
Entre las reflexiones sobre la terapia, las tensiones emocionales de los personajes y los momentos que más disfruta el público, la entrevista con Mshow permitió conocer otra faceta de Darín: su mirada sobre los vínculos humanos y el modo en que las experiencias personales pueden transformar la manera de relacionarse con los demás.



