Maxi López rompió el silencio: ¡mirá su reacción cuando le preguntaron cómo sería un partido contra el Inter de Mauro Icardi! - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Maxi López rompió el silencio: ¡mirá su reacción cuando le preguntaron cómo sería un partido contra el Inter de Mauro Icardi!

El futbolista habló por primera vez tras su escandalosa separación de Wanda Nara. ¡El audio!

Pasaron 44 días desde que el 6 de noviembre Wanda Nara tuiteó "hasta acá llegó mi amor" y con esas cinco palabras dio comienzo a un insospechado culebrón de la vida real.

En estos 44 días hubo de todo. Una separación escandalosa, un tercero en discordia (Mauro Icardi) que pasó de ser amigo de Maxi López a novio de su ex mujer, declaraciones de amor por Twitter, un jugado tatuaje, acusaciones de infidelidad por Twitter, otro jugado tatuaje, un bozal legal y una audiencia de divorcio a la vuelta de la esquina.

-Closs: Te voy a hacer la última pregunta, porque hay confianza. ¿Cuánto tiempo jugaste en el Milan?

-López: Estuve seis meses.

-¿Supongo que te gustaría jugar los próximos seis meses en el Milan, no? (risas)

-(Hace un silencio) Y... acá cualquier jugador italiano o extranjero sueña con jugar en el Milan. Creo que el argentino se identifica mucho con el Milan, más allá de que la mayoría de los argentinos van al Inter...

-¡Qué clásico (con Inter), ¿no?!

-¡Ja, ja, ja!

-¡Qué clásico! Te digo, van periodistas deportivos argentinos para ese clásico...

-Es posible, es posible...

Para Maximiliano Gastón López fueron 44 días sin declaraciones públicas, salvo alguna de ocasión tras un partido de fútbol. Pero los rumores de una posible vuelta a la Argentina para jugar en Racing, lo llevaron a romper ese silencio para hablar de su presente futbolístico en el Catania. Y claro, al pasar, de su situación personal tras separarse de la madre de sus tres hijos.

Su voz se escuchó por primera vez en Rock & Closs, el programa deportivo de Mariano Closs en Rock & Pop. Y luego de que el futbolista aclarara que por ahora no piensa en regresar a jugar en la Argentina, y que llegado el caso sólo lo haría en River, el periodista y relator lo llevó, con mucha cintura, al terreno de su vida personal, hoy convertida en una novela que suma capítulos día a día en los medios.

-Futbolísticamente, ¿sentís que tu tema personal te afectó en tu ánimo? ¿Tu cabeza está en cada partido que Catania tiene que jugar?

-Mirá... acá se mezclan tantas cosas, porque en el momento que volví a Catania, ya había un distanciamiento entre la sociedad (de Catania) y Maxi López. Obviamente, este último semestre no fue el mejor, porque yo tenía que salir, ellos tenían que hacer caja conmigo, obviamente no lo hicieron, entonces hay un montón de cosas que afectan a un jugador. El momento personal es importante, porque mientras más tranquilo está de cabeza un jugador, mejor rinde. Pero no quiere decir que eso sea lo fundamental. Hoy por hoy estoy pasando un momento particular, un momento diferente, que no lo había pasado nunca, y trato de llevarlo de la mejor manera posible. El trabajo es el trabajo y la vida personal es la vida personal. Uno llega al entrenamiento, se entrena dos, tres horas y llega el partido, es en el único momento en que el jugador de fútbol está tranquilo, disfruta y puede hacer lo que le gusta. Creo que en ese sentido, lo puedo separar bien. Acá pasaron otras cosas. Obviamente mi momento en el Catania ya pasó y a nivel económico al club le sirve que yo salga, entonces tuve muy pocas oportunidades este campeonato. En el partido contra el Udinese, que hice el gol, obviamente fue como un desahogo de la situación y de todo...

-Ese día que pateás el penal y te emocionás, ¿ya estabas viviendo un momento personal complicado?

-Sí, ya estaba obviamente con eso. Y además fue mi primer partido como titular después de estar apartado del equipo. Era una mezcla de sensaciones fuertes. Cuando tuvimos el penal, todos mis compañeros enseguida me dijeron que lo pateara yo. Lamentablemente fue nuestra última victoria en el campeonato. Creo que hoy por hoy mi etapa en el Catania se cerró y tengo que empezar a pensar en el futuro, en otro país, en otro campeonato...

-¿Y creés que te va a hacer mejor? Estoy obligado a preguntarte, porque sos una persona muy pública... Por ahí te enganchabas en una concentración mirando páginas de Internet y después salías a jugar... ¿Estás enroscado en esas cosas o no?

-Siempre fui un pibe que estuvo bastante al margen de eso. Obviamente que por mi familia estaba a un cierto nivel de exposición, pero siempre estuve al margen. No soy un tipo que consume mucha Internet o que se lee un diario. En ese sentido soy bastante tranquilo. Las concentraciones las aprovechamos para jugar al truco, somos muchos argentinos, tomamos mate... Lo ocupaba de diferente manera.

-¿Tus hijos te iban a ver a la cancha?

-Siempre, sí.

-Y eso es algo que va con vos de la mano, siempre...

-Siempre, sí. Cuando me tocaba entrar o estaba lesionado y tenía que estar en la tribuna, siempre me acompañaban. Por lo general lo hacía el más grande (Valentino, 4 años). Siempre, a todos lados. Hasta en los entrenamientos venían bastante seguido.

-¿Debe ser lo que hoy más extrañás en Catania?

-Sí. Obviamente mi trabajo es mi trabajo, amo lo que hago y estoy eternamente agradecido, pero todo lo que hago es para mis hijos. Y cuando la cosa más importante que uno tiene en la vida, que es la familia, tus hijos, no los tenés cerca, no es fácil. Pero bueno, será una situación que tendré que afrontar y acomodarme de manera diferente.

-¿Preferirías quedarte en Italia o vas madurando esta situación tan aferrada a tus chicos yéndote a otro país? ¿Estás diferenciando lo personal de lo futbolístico o preferís estar cerca de los niños?

-Yo siempre opté por quedarme dos, tres o cuatro años como máximo en un lugar, y después cambiar. Porque esto del fútbol es corto y a mí me gusta conocer el mundo. El fútbol me da la posibilidad, entonces voy conociendo diferentes lugares. Quizás algunas oportunidades que evaluaba en otro momento, hoy por hoy no las evalúo porque me voy a regular de consecuencias con lo que respecte a mis hijos. Sí evalúo cosas que me permitan estar cerca de ellos. Más allá de que si me voy del fútbol italiano, me puedo ir a Inglaterra, Francia o Alemania, y acá en Europa estás a una o dos horas máximo de avión de cualquier lado. Básicamente estoy pensando eso.

-¿Allá en Italia también sos una persona tan conocida que el público consume lo tuyo, como consumen de (Paolo) Maldini o de (Gianluigi) Buffón o de (Mario) Balotelli, futbolistas que pueden ser tapa por otras cuestiones?

-Acá en Italia es básicamente lo mismo que en la Argentina. El jugador genera lo mismo, incluso no sé si más. El tema de la prensa es bastante presente. Creo que hoy por hoy en Italia me hice un nombre más fuerte e importante, futbolística y mediaticamente hablando, que en Argentina. Es mi cuarto año acá en Italia, cuando en Argentina estuve tres años... El nivel de exposición es el mismo. El argentino es parecido al italiano.

-¿Vas a venir a la Argentina en los próximos días o te quedás por allá?

-Voy. Tengo cinco días, así que obviamente voy para allá...

-Pero venís por abajo del río... ¡Te camuflás!

-(risas) No, tranquilo, como siempre... Estaré en casa con mis chiquitos...

-¿Pero cuando bajes del avión vas a pegar un salto a la Capital Federal? ¿Cómo hacés para salir de Ezeiza?

-(risas) No sé, no sé... Algo voy a tener que inventar.

-Te voy a hacer la última pregunta, porque hay confianza. Me desvié más de lo habitual por una cuestión de quien sos para muchos. Así que... ¿cuánto tiempo jugaste en el Milan?

-Estuve seis meses.

-¿Supongo que te gustaría jugar los próximos seis meses en el Milan, no? (risas)

-(Hace un silencio) Y... acá cualquier jugador italiano o extranjero sueña con jugar en el Milan. Creo que el argentino se identifica mucho con el Milan, más allá de que la mayoría de los argentinos van al Inter...

-¡Qué clásico, ¿no?! (N de la R: en el Inter, clásico rival del Milan, juega Mauro Icardi)

-¡Ja, ja, ja!

-¡Qué clásico! Te digo, van periodistas deportivos argentinos para ese clásico...

-Es posible, es posible...

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