Patricia Viggiano relató un desagradable acoso que sufrió en una escena: "En una cama, empezó a cabalgar arriba mío y mostró la erección"

La actriz confesó que padeció más de un repudiable exceso y brindó detalles de un lamentable episodio.

Patricia Viggiano contó en Cortá por Lozano el desagradable abuso que sufrió en una escena

La firme acusación de abusos y excesos de Calu Rivero a Juan Darthés en sus escenas románticas en Dulce Amor dio paso a que otras actrices se animen a contar situaciones en las que fueron atropelladas por el destrato o la impunidad de algún compañero de trabajo. 

De regreso en la pantalla chica con Campanas en la noche, la tira que protagoniza Rivero, Esteban Lamothe y Federico Amador, Patricia Viggiano visitó Cortá por Lozano y compartió, sin dar nombres de los hombres responsables, repudiables abusos de compañeros de tiras.

"¿Te pasó alguna situación de acoso trabajando?", le preguntó Vero Lozano, y la actriz contestó, evocando fuertes hechos: "Sí, me pasó con tres personas distintas. Fue bastante desagradable. Muy feo. Me pasó y tuve que invertir muchas horas de terapia para poder salir adelante de esas situaciones". 

"En el primer acoso, la base de lo que pasaba era que yo no me quería acostar con él y como yo no accedía, él en las escenas abusaba en los besos".

Comprometida con la bandera feminista y con la necesidad de exponer lo vivido, Patricia puso el foco en uno de los acosos que más la mortificó y lo narró al detalle: "En el primero, la base de lo que pasaba era que yo no me quería acostar con él y como yo no accedía, él en las escenas abusaba en los besos. Abusar es cuando te mete la lengua. Los besos tienen que ser profesionales... Estamos hablando de gente que tiene poder, que protagoniza. Y en este caso, yo estaba empezando, tenía que estar mucho tiempo con él, porque tenía que hacer de la mala y la buena".  

Movilizada por escarbar en el pasado, Viggiano contó el día que este actor (del que solo especificó que es extranjero) se extralimitó en una escena romántica de un modo machista y desubicado. "Una vez tuvimos una situación en la cama, que me tenía solo que besar y él decidió por idea suya empezar a cabalgar arriba mio, literal. Fue muy desagradable todo lo que siguió. Porque él consideró que era un trofeo lo que le había pasado y salió con su miembro, llamó a nuestros compañeros y mostró su erección.  Cuando eso sucedió, me acerqué, me fui abriendo camino entre mis compañeros, que todos eran grandes personas, pero nadie dijo nada porque uno tiene el miedo de que quien tiene el poder, te puede echar, y le dije ‘por algo tan chiquito, tanto escándalo'. El costo de eso fue que me tirara en una escena, en el decorado. Me dio un golpe con el hombro y me voló, me estrelló contra la escalera. Pero la productora consideraba que era una figura que vendía. Él no era de acá”.