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Marcelo Tinelli, íntimo como nunca: su historia de resiliencia, su nueva vida y la enorme apuesta de Canta Conmigo Ahora

Marcelo Tinelli se confiesa antes del debut de Canta Conmigo Ahora.
Marcelo Tinelli se confiesa antes del debut de Canta Conmigo Ahora.

El conductor, que debuta hoy en eltrece con un nuevo formato, habló con Ciudad a corazón abierto. Imperdible entrevista sin cassette.

"Muchas veces a me dicen 'sos el Rey Midas, todo lo que tocás lo convertís en oro'. Pero, ¿sabés todas las cosas que yo pasé? Te puedo hacer un libro mucho más grande con todos los fracasos que tuve que con los éxitos. Ahí radica el secreto para continuar: intentar otra vez, ir por la revancha, estar, tener una sonrisa siempre, buena predisposición", revela Marcelo Tinelli (62) en una charla súper íntima con Ciudad.

El conductor meterá esta noche un rotundo cambio de rumbo. Después de 16 años, saldrá de su zona de confort a partir de esta noche a las 22.30 por eltrece con Canta Conmigo Ahora.

Va por otro éxito, por estar, con una sonrisa y buena predisposición. Y no solo lo dice. Durante los 45 minutos que duró la entrevista con este sitio habló sin restricciones. No tocó su teléfono ni esquivó temas fuertes como su historia personal de resiliencia (que pocas veces menciona), su reciente separación de Guillermina Valdés, la relación con sus cinco hijos, la gran apuesta de Canta Conmigo Ahora y más. Mucho más. Con la sonrisa marcada en su rostro.

"Nunca vi en la televisión argentina un despliegue escenográfico y de producción como este. Y para mí también es un gran desafío como conductor porque es algo totalmente nuevo".

 

CÓMO ES SU BIG SHOW CANTA CONMIGO AHORA

-¿Qué es Canta conmigo ahora?

-Para nosotros ya es muy novedoso hacerlo. Veníamos de hacer un programa hace 16 años con el mismo formato, y no te digo que salía de taquito, pero estaba afinado todo. Acá es totalmente nuevo. Nunca vi en la televisión argentina un despliegue escenográfico y de producción como este. Y para mí también es un gran desafío como conductor porque es algo totalmente nuevo.

-¿Qué sentiste en la grabación del primer programa?

-Tuve ese mismo cosquilleo que había sentido en el año 1990 cuando arrancamos con VideoMatch. Sentí la adrenalina en estos años, pero ahora volví a vivir eso de “¿cómo se hace?” y me parece algo lindo. Tengo como esa expectativa de un niño de “vengo a aprender algo”. Se los dije a todos los jurados (son 100 presentes simultáneamente en el estudio), que más allá de mi experiencia en la tele, vamos a aprender algo de cero todos.

-¿Cómo es para vos que el programa requiera de tanta edición?

-No te voy a decir “soy el rey de hacer programas en vivo” pero he hecho vivo toda la vida, me he nutrido del vivo y de sus errores. Acá hay muchos cortes, el programa es un programa de edición. La gente se va a encontrar con un big show muy imponente, muy cálido, con un jurado muy activo y muy participativo, con un muy buen nivel de participantes y una competencia en la que cada dos días va a haber dos finalistas. Es un programa corto, de dos meses y medio, que si anda bien y logra los dos dígitos de ráting, seguirá hasta diciembre.

Marcelo Tinelli, íntimo como nunca: su historia de resiliencia, su nueva vida y la enorme apuesta de Canta Conmigo Ahora

-¿Ese es el piso?

-Sí, el canal nos pidió eso. Lo hablamos así, directo. Ojalá podamos seguir hasta diciembre y sino haremos esta primera etapa. Estoy convencido de que a la gente le va a gustar muchísimo. Sé que habrá una competencia fuerte del otro lado, Telefe tiene programas muy instalados, pero me parece que nosotros estamos con un buen producto y me gusta esto de animarnos al cambio, jugárnosla en algo nuevo me parece muy valiente.

-¿Cuándo arrancó este proyecto?

-En enero empezamos a construir el techo nuevo del estudio, lo elevamos tres metros, hemos hecho una obra de ingeniería para poder poner este programa en el aire, además de los castings, los ensayos, la convocatoria a los 100 jurados. Este es un formato que en el mundo no tiene jurados conocidos y el presentador tampoco es tan famoso. Acá, estoy yo, y no desde un lugar agrandado, que he tenido la suerte de presentar a grandes figuras del mundo de la música. En Ritmo de la Noche ha sido así y han pasado desde Luis Miguel, Ricky Martin, Ricardo Montaner Brian May, Joe Cocker, Kiss, también justamente El Puma Rodríguez y Cristian Castro que van a estar como jurados ahora. Así que, respetando el formato, va a tener otro estilo.

"A nivel familiar me forjó la vida difícil que me tocó. Tuve un viejo alcohólico, una mamá con problemas mentales"

-¿Te han sorprendido algunos jurados?

-Hay todo tipo de perfiles: tenés un rabino que canta, un cura rockero, una drag, una chica que canta en un coro Gospel. Algunas devoluciones son muy divertidas. Después por ejemplo noté que cuando habla El Puma hay un gran respeto. Además, el jurado va a ir variando según quiénes estén. Me gustaría invitar a L-Gante, a Tiago PZK, a Duki, a Emilia Mernes, Trueno, Bizarrap. Que vayan pasando para darle color.

-Hay 10 figuras súper reconocidas y otros 90 muy destacados en el ambiente musical. ¿Cómo se hace para hacer un programa tan espectacular en medio de una crisis como la que se vive en Argentina?

-Yo quería tener por lo menos 10 jurados conocidos por su nombre, más allá de que los otros 90 son grossos en lo que hacen y muy conocidos en lo suyo. Y después, bueno, nos tocó este tema del dólar. Querés hacer un programa trayendo figuras extranjeras con un dólar a 160 y después lo tenés casi a 350. La verdad es que no sé cómo estamos haciendo, prefiero ni saberlo ahora porque me voy a amargar, después a fin de ciclo lo veré, dure dos meses y medio o cinco.

-¿Vamos a ver algo especial esta noche en la apertura?

-Voy a entrar con Lorenzo (8), no es que ya de entrada vamos al Canta Conmigo Ahora. Va a haber una media hora previa con una presentación, va a cantar Pablito Lescano. Estamos de a poco argentinizándolo. 

"No descarto tener más hijos, y menos después de la pandemia que nos puso en un lugar de finitud"

-Tenés una vasta experiencia como conductor de realities, ¿sentís que igualmente tendrás que adaptarte a este nuevo formato?

-El gran desafío del formato este era cómo hacer para "argentinizarlo, barra 'tinellizarlo'". De entrada estaba más "quedadito" yo pero en el cuarto programa ya me trepé por la tribuna, fui a buscar a los jurados que están más arriba. Me empezó a gustar esto de andar buscando quién es cada uno, encontrar a los personajes. Y además hay otra cosa que no quiero perder que es que la gente que viene a cantar también tiene ganas de verme a mí, darme un abrazo.

- ¿Y cómo lo equilibrás?

- El otro día nos pasó que vino el hombre que maneja el formato, que es polaco, y pidió que presente a uno de los participantes desde lejos y lo salude y despida desde ahí. Le dije a Fede (Hoppe): "yo no tengo problema, en este lo voy a hacer, no digo nada, fijate lo que va a pasar". Lo hice y el participante al toque preguntó: "¿no me vas a venir a dar un abrazo?". Fui, se lo di y estaba súper emocionado. Es un poco explicarles a los que manejan el formato lo que uno es, lo que uno ha trabajado y están felices de cómo lo estamos haciendo.

UN 2022 CON MUCHOS CAMBIOS A NIVEL PERSONAL

-¿Cómo te acostumbraste a la soltería de nuevo, tras nueve años en pareja con Guillermina?

-Bien, qué sé yo… De entrada fue dificultoso porque yo soy una persona a la que le gusta vivir en pareja, he vivido en pareja por muchísimo tiempo en mi vida. Trato de armarme espacios en los que me sienta contenido, encontrar gente con la que pueda estar bien. Lo voy llevando bien, tranquilo.

"He vivido en pareja por muchísimo tiempo en mi vida. Ahora, separado, trato de armarme espacios en los que me sienta contenido, encontrar gente con la que pueda estar bien. Lo voy llevando bien, tranquilo".

-Propuestas imagino que te sobran…

-Nah, no es tan así. En general soy una persona que me gusta estar con mis amigos, con mis hijos. En este momento de mi vida me pasa eso. Estoy bien así y no me proyecto en otra cosa, ya veremos.

-¿Cómo es la convivencia con Luciano "El Tirri" Giugno, tu primo?

-Es muy emocionante. Va a estar en el programa y está en casa también. La gente en general lo toma como que es un jodón. Pero para mí, a esta altura de mi vida, encontrarme con mi hermano, el hermano que nunca tuve, es algo muy lindo. Estamos conviviendo con Fran (24, fruto de su relación con Paula Robles), Tirri, Lolo (8, su hijo con Guillermina Valdés) los dìas que se queda, y yo. Se produce un encuentro muy lindo, por ahí nos quedamos charlando hasta tarde con El Tirri y Fran o me levanto y desayunamos juntos.

- ¿Cómo es la relación con Luciano?

- Con mi primo nos criamos juntos pero hace años que no vivíamos esto. En Bolívar compartíamos muchísimo y después todos los veranos yo iba con mi mamá a su casa en Mar del Plata. Él tiene seis años menos que yo y es el hermano que no tuve, es mi primo más cercano. Es muy hermoso y muy lindo, agradezco a Dios que me dé la oportunidad de estar disfrutando con él este momento.

-¿Por qué para vos la familia tiene ese rol tan fundamental?

-Soy muy familiero. Con mis hijos, por ejemplo, me pasa que más allá de la edad que tengan, soy muy cercano a ellos. ¿Viste la famosa frase de Khalil Gibran, "tus hijos no son tus hijos, son los hijos de la vida"? Bueno, no soy así, ja, ja. Tampoco me gusta tanto esa de "hay que dejarlos volar". Por supuesto que los dejo volar, pero soy una persona que acompaña ese vuelo también. Me encanta. Mica (su hija mayor, que tuvo con Soledad Aquino) tiene 33 años y así y todo me gusta ir a ver cómo está en Tijuana (N. de la R.: junto al futbolista Lisandro López que juega en el club de la ciudad mexicana), cómo es su vida. No es que me pongo en un lugar de "bueno, ya está, ya se fueron de casa, me saqué un tema encima". No, no, no.

"A los hijos de Guillermina los siento como míos también. Hablo con Dante o con Hele o Palo y los extraño"

-¿Cómo construiste esa relación tan cercana con ellos?

-Mi familia fue siempre una familia de mesas largas de parte de mis abuelos maternos. Los Tinelli también eran así, una cosa medio italiana tipo familia Campanelli, me gusta eso.

-¿Quizás por eso decidiste tener cinco hijos?

-No sé. Tengo cinco regalazos, agradezco a Dios tenerlos porque son maravillosos. Pero no lo pensé como una decisión, no soy de abrir o cerrar puertas. De hecho no descarto tener más hijos, y menos después de la pandemia que nos puso en un lugar de finitud.

Marcelo Tinelli, íntimo como nunca: su historia de resiliencia, su nueva vida y la enorme apuesta de Canta Conmigo Ahora

-¿Cómo viviste todo ese tema vos desde lo personal?

-Disfruto el hoy. A mí me pegó desde el lado de "me voy a tomar el mejor vino que tenga hoy, no lo voy a guardar". Lo voy a guardar en mi panza y en la de mis amigos. No lo voy a guardar para "el" momento porque quizás ese momento nunca llegue. Hay algo certero: todos nos vamos a ir a este mundo. Entonces con esa certeza, lo que quiero es disfrutarlo. Por ejemplo cuando mis hijos salen a la calle nunca les digo "cuidate", sino "disfrutá". Me parece una manera linda de decirles que disfruten lo que hagan, que lo hagan con pasión.

-Ellos viven una experiencia muy distinta a que te tocó vivir a vos a su edad. ¿Qué les transmitís desde tu mirada?

-El otro día hablaba mucho con Juani (19, también hija de Paula Robles), que tiene la posibilidad de irse a Europa a trabajar como modelo, y le decía que lo haga con mucha pasión, con mucha dedicación, que esté disponible todo el tiempo. Que si la llaman de las agencias, tiene que ir con la mejor cara todo el tiempo, aunque la llamen a las cuatro de la mañana a un casting para algo menor, no importa. Tenés que estar. 

"La pandemia me pegó desde el lado de 'me voy a tomar el mejor vino que tenga hoy, no lo voy a guardar'. Lo voy a guardar en mi panza y en la de mis amigos. No lo voy a guardar para 'el' momento porque quizás ese momento nunca llegue".

-¿Sentís que esa es la forma de construir una carrera sólida?

-Sí. Siento que mucho se construye en base a la perseverancia, el sacrificio,  y el esfuerzo. Muchas veces todo eso le gana al talento.

-¿Es tu historia esa?

-Sí. Seguramente algo debo tener para estar tanto tiempo haciendo lo que hago, pero la perseverancia, la humildad, son muy importantes. A mí no me jode en nada haber empezado haciendo sándwiches en el programa de (José María) Muñoz o ser cadete de la radio. Nunca me pesó. Eso me forjó como también a nivel familiar me forjó la vida difícil que me tocó. Tuve un viejo alcohólico, una mamá con problemas mentales. Entonces lo que yo le transmitía a Juani en esa charla es "si tenés la suerte de irte a Europa, jugatelá y ante cada caída, levantate y seguí".

-¿La aconsejás desde tu propia historia?

-Siento que ahí está el secreto. Muchas veces llegan los que tienen la resistencia, el coraje, la fuerza de voluntad, incluso más que los que solo tienen talento. Para lograr ser alguien en la vida uno tiene que estar comprometido con algo y saber que vas a pasar por mil momentos de mierda. Muchas veces a mí me dicen "sos el Rey Midas, todo lo que tocás lo convertís en oro". ¿Sabés todas las cosas que yo pasé? Te puedo hacer un libro mucho más grande con todos los fracasos que tuve que con los éxitos. Ahí radica el secreto para continuar, intentar otra vez, ir por la revancha, estar, tener una sonrisa siempre, buena predisposición.

SU INFANCIA Y CÓMO FORJÓ SU CARÁCTER

-Ya que hablaste del tema, hay algo que a mí me emociona mucho de vos, que siento que es el gran triunfo de tu vida. ¿Cómo hiciste para seguir adelante con la difìcil historia familiar que recién mencionabas?

-Me tocó. Me tocó y no me quedó otra. Es como que le preguntes a alguien que se quedó en medio del océano cómo hizo para nadar. No sé cómo hice. Yo no decidí nada de todo eso. 

"Yo me critico muchas veces que me hago cargo de todo y todo el tiempo. Siento que nací así, para hacerme cargo de la gente. Porque me tengo que hacer cargo de la vida, de mí, de todos. Quizás me pasa que vamos a cenar y quiero invitar yo y alguien más me dice 'pará, yo también puedo pagar'"

-¿Cómo fue ese momento en el que se tuvieron que venir a Buenos Aires desde Bolívar?

-Yo tenía 13 años y mi mamá de repente me dijo que mi papá estaba enfermo. Nos vinimos corriendo una noche para acá. Dejé todos mis recuerdos, mis juguetes, mi cama, mis amigos, mi infancia, mi colegio. Nos vinimos y a los 15 días falleció mi papá acá. Yo ni sabía lo que tenía. Murió a los 38 años y yo perdí una parte de mi vida. No solamente eso sino que además mi mamá tenía problemas también. Primero tuvo una depresión severa y después se transformó en esquizofrenia. Fue muy fuerte. No me quedó otra, me tuve que armar.

-¿Qué consecuencias emocionales sentís que te trajo todo eso que tuviste que vivir?

-Yo me critico muchas veces que me hago cargo de todo y todo el tiempo. Siento que nací así, para hacerme cargo de la gente. Porque me tengo que hacer cargo de la vida, de mí, de todos. Quizás me pasa que vamos a cenar y quiero invitar yo y alguien más me dice “pará, yo también puedo pagar”. Yo lo hago por las dudas. Y no está bueno porque también hay que dejarle el espacio al otro.

-¿Y cuando vos necesitás algo? ¿Te cuesta pedir? ¿Ya dan por descontado que vos te las arreglás?

-No sé si me cuesta pedir, pero por ahí sí me ven como “él es famoso o ya tiene todo, qué le voy a regalar para el cumpleaños", cosas así. Y capaz algo simple para mí es muy valioso. Está como esa suposición del otro, incluso me pasa con los más cercanos. Pero me tuve que hacer, me tocó así. Me dio fortaleza y sensibilidad también. Pasé por cosas muy duras porque a nadie le gusta estar internando a una mamá y cerrar esa puerta e irse y dejarla ahí adentro. Todavía me vienen esas imágenes. O hacer canjes con las clínicas psiquiátricas para poder acceder a esa internación.

-En medio de todo eso y con vos en pleno salto a la fama, salió una una tapa de revista en la que se contaba su diagnóstico.

-Sí. Es más, mi mamá se lo enteró así. Pasamos cosas difíciles. Pero bueno, la vida es un camino. No es una meta a la que uno arriba y en ese camino hay nacimiento, muerte. He tenido muchos renaceres, también muchas muertes.

-¿Lograste ser feliz?

-Sí, con lo bueno y con lo malo. Tengo una actitud positiva.

-Y otra cosa que me llama la atención de tu historia familiar es que siempre rescatás lo bueno. Te he escuchado hablar con muchísimo amor de Dino y Chiquita, tus viejos, de los momentos lindos que compartiste con ellos.

-Sí, porque yo siento que mis viejos me dieron todo lo que pudieron desde el lugar que pudieron. Por ahí uno dice “yo habría esperado otra cosa”, pero desde el lugar que tenía cada uno los dos me dieron lo mejor, con sus enfermedades, sus dificultades, sus problemas económicos. Me dieron su mayor amor.

"Sé también que muchas veces a mis hijos les ha costado tener un papá famoso que iba a los actos del colegio, ponele"

-¿Qué es lo que más recordás de ellos dos?

-Me acuerdo mucho de sus olores. En el caso de mi viejo, el olor a tinta, porque él trabajaba como periodista en el diario El Mensajero de Bolívar, que era de mi abuelo. En el caso de mi vieja, siempre me acuerdo del olor de su mimiógrafo, que era como una fotocopiadora que ella tenía en casa por la que pasaba las pruebas del colegio. Ella era maestra y corregía las pruebas de sus alumnos ahí en casa. La recuerdo mucho haciendo eso y yo ayudándola al lado. También tengo muy presente el olor de la casa de Bolívar, las escaleras. Me quedo con eso, me quedo con esas cosas lindas. Los veo en esta foto que tengo colgada acá (N. de la R.: en el camarín, junto con otros cuadritos, todos muy prolijos con otras fotos de momentos importantes de su vida) que están los dos en Mar del Plata y siempre tengo esa imagen de ellos dos dándome lo que pudieron, que para mí estuvo bárbaro. ¿Qué les puedo criticar?

"NACÍ PARA SER PADRE DE MUCHOS HIJOS"

-Muchos años después, vos como padre pudiste evitar que a tus hijos le toque sufrir eso, al menos en lo referente a enfermedades, a dificultades económicas.

-Sí. Tuve muchos temas económicos, quizás no como los que viví yo de chico, es verdad. Y como padre vas aprendiendo todo el tiempo. Nadie te enseña a ser papá. Aparte, es muy diferente ser padre a una edad como la que tenía cuando la tuve a Mica que a la que tuve a Lolo. Aprendo mucho de ellos también: mirándolos, escuchándolos, jugando con ellos, hablando, estando, compartiendo sus problemas, sus dificultades. No soy de esos que dicen "acá te habla la voz de la experiencia".

-¿Qué diferencias sentís que vivís ahora siendo más grande como padre que cuando las tuviste a Mica o a Cande, junto a Soledad Aquino?

-Ahora soy padre grande, otra vez me toca un nene que está en tercer grado. Comparto con padres mucho más jóvenes, y está bueno también y es una experiencia linda. Sé también que muchas veces a mis hijos les ha costado tener un papá famoso que iba a los actos del colegio, ponele. "Uh, vino mi viejo, ahora todos mis amigos me miran, qué lastre", pensaba yo que a ellos decían. Sentía que los jodía un poco a ellos, pero a mí me encantaba estar ahí. Me encanta ser padre, me gusta mucho . Es más, creo que nací para para ser padre de muchos hijos.

-Además de los tuyos, también conviviste mucho con los tres hijos mayores de Guillermina. ¿Qué vínculo armaste con ellos?

-Los siento como míos también. Hablo con Dante o con Hele o Palo y los extraño. Construimos una familia ensamblada con diferencias y un montón de cosas, los siento como mis hijos.

-¿Cuál es el secreto para tener un vínculo así? Hay gente que no puede lograrlo y en tu caso, siempre están con vos, incluso conviviendo ya siendo grandes.

-Me encanta que estén en casa, le dan música, calor. Ahora que estoy separado, que paso más tiempo solo, por ahí estoy en el living y de repente se los escucha a los chicos, a Fran que ahora es DJ, a Juani con sus amigas haciendo la previa en casa. Me gusta que estén, que pase Cande, Mica cuando viene de viaje. A, por ejemplo, Lolo ahora lo tengo en la habitación de al lado, por ahí se pasa a la noche. Soy muy muy presente con ellos y ellos conmigo.

"Tengo una excelente relación con las tres madres de mis hijos. Puedo dividir muy bien lo que sería la parte de la separación sentimental de la parte parental. Cuando algo no va, no va con respecto al amor, pero la separación parental no existe"

-¿Y cómo lograste tener tan buen vínculo con las tres madres de tus hijos?

-Tengo una excelente relación con las tres madres de mis hijos. Puedo dividir muy bien lo que sería la parte de la separación sentimental de la parte parental. Cuando algo no va, no va con respecto al amor, pero la separación parental no existe. Yo intensifico mucho el vínculo como papá cuando me separo. Quiero que mis hijos sientan que los padres no se separaron como padres, porque muchas veces la separación del amor hace que los padres se distancien en sus temas parentales. 

-¿Cómo la relación con cada una de las tres hoy?

-Con Sole (mamá de Micaela y Candelaria) tengo un gran vínculo, estoy feliz de que en este momento esté en Tijuana con Mica, después de todo lo que pasó con su salud. De Paula (mamá de Francisco y Juana) me considero amigo, fui a su cumpleaños hace poco, y con Guille (madre de Lorenzo) tengo la mejor relación. Todavía vive en el mismo edificio que yo y calculo que seguirá ahí por un tiempo. Puedo haber tenido idas y vueltas con las tres, obvio, pero siempre con los chicos como prioridad. No podría estar mal con la madre de un hijo mío. Incluso entre ellas se han juntado, se ven. 

"Con Sole tengo un gran vínculo. De Paula me considero amigo, fui a su cumpleaños hace poco, y con Guille tengo la mejor relación"

-Sole hace poco contó que Guille la maquillaba durante su internación

-Sole casi que no podía abrir los ojos en ese momento y Guillermina estaba ahí, la maquillaba. Es una imagen que habla de lo que es Guillermina y también de lo que significa Sole. Yo veía eso de lejos y me emocionaba.

-Quizás no era tan conocida tu buena onda con Paula y hace poco vimos fotos de su cumple y también de tu visita a sus padres.

-Sí, sí. Hace poco fue su cumpleaños y me invitó. Fran y Juani me dijeron que querían que vaya. Me invitó y fui. Nos reímos mucho, nos contamos anécdotas. Fran también me dijo que estaría bueno que pueda saludar a su abuelo, el papá de Paula, que tiene 92 años, así que también fui y estuve con mis exsuegros. Fue un momento hermoso, muy emotivo, de muchas lágrimas. Ellos ya están grandes y querían verme y obvio que fui.

SU CARRERA AL ESTRELLATO

-Hace poco murió Cacho Fontana que indudablemente marcó un estilo, tu maestro Juan Alberto Badía es otro enorme referente, Pipo Mancera fue un gran creador; y dentro de ese top four o five de los conductores más importantes de la historia de la televisión argentina estás vos, activo y con muchos años de carrera por delante. ¿Qué significado le das a eso?

-No sé si yo estoy en el top 5 de la historia de la televisión argentina. De los que me nombrás, para mí Cacho Fontana era impresionante. Lo miraba desde Bolívar en Odol Pregunta. Después, Pipo Mancera fue mi referente. Ya acá en Buenos Aires miraba todos los fines de semana Sábados Circulares, veía esas pruebas que hacía. Me acuerdo una vez que se metió al Riachuelo y no sabíamos si lo sacaban vivo y yo le decía a mi abuela “¡se va a morir Pipo!”. Y bueno, qué decirte de Juan Alberto. Me dio la posibilidad de estar en la tele, de ser su amigo, de conocer a mi primera mujer, de viajar juntos, era mi familia. Me acuerdo cuando me dijo que quería que vaya a trabajar con él a la radio se me congelaron las piernas. Tenía 20 años yo, ¡y que me haya elegido a mí! No creo estar al nivel de esos monstruos sagrados.

Marcelo Tinelli, íntimo como nunca: su historia de resiliencia, su nueva vida y la enorme apuesta de Canta Conmigo Ahora

-¿A quién más pondrías vos en esa lista, entonces?

-A Antonio Carrizo y Héctor Larrea, quizás más del lado de la radio. Me marcaron. Eran los tipos a los que yo escuchaba en Bolívar y con los que pude trabajar en Radio Rivadavia. Me sacaría a mí de esa lista y los pondría a ellos.

-¡¿Cómo te vas a sacar?!

-Mirá, si yo me pongo a editar el programa, sacaría todo lo mío. Me gusta darle lugar al otro. Del programa que van a ver hoy, me hubiera sacado a mí un poco y lo hubiera dejado más a Cristian. Pero por ahí un productor lo ve y dice: "pero boludo, vamos a dejar lo tuyo que está mejor".

-¿Te imaginabas cuando mirabas a esos "monstruos sagrados" como decís vos, que ibas a estar años después , micrófono en mano, en la tele?

-Cero. A Cacho lo veía de pedo cuando podía enganchar la señal en Bolívar y ni me imaginaba a mí ahí. Aparte, lo único que tenía cerca a nivel medios era el diario de mi abuelo. Mi papá tampoco es que era "el" periodista. Fue periodista, pero también tuvo florería, entre otros oficios. Por ahí lo acompañaba a la cancha y pensaba "qué lindo el periodismo", pero, ¿yo trabajar en la tele? Ni en pedo. Ya venir a Buenos Aires fue increíble para mí y justo se dio la casualidad de que vinimos a vivir a pocas cuadras de Radio Rivadavia. Iba de caradura y así arranqué. Mi sueño de ese momento era estudiar, terminar quinto año. Lejos estaba imaginarme laburando en los medios.

-Canta Conmigo Ahora es tu gran apuesta hoy, ¿tenés más proyectos en mente en la tele, radio u otras plataformas? ¿Te queda algún sueño por cumplir?

-No. Ya te digo, después de la pandemia vivo el hoy. Estoy disfrutando esto. Eso sí, me encantaría que al programa le vaya bien, que la gente lo vea. Pero no estoy pensando más para adelante.