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Fede Bal revela su faceta menos conocida: "En los cuartos de hotel hago las camas y limpio los baños"

El conductor de Resto del Mundo habló con Ciudad en el Ida y Vuelta, una charla relajada y muy personal.

Fede Bal, sin filtro en el Ida y Vuelta: "Volvería a elegir haber pasado por mi enfermedad una y mil veces"
Ida y Vuelta es la nueva sección de Ciudad en la que los famosos hablan relajados sobre su vida y que se estrena en exclusiva todos los viernes en Facebook e Instagram.
 
Fede Bal (32) se emocionó al recordar momentos de su infancia, a su papá Santiago, también reveló sin ponerse colorado que vivió una cita muy especial en Las Vegas e hizo una cruda evaluación de lo que significó el cáncer de colon en su vida, entre otros temas.
 
"Me parece que mi enfermedad fue la enseñanza más grande que tuve en mi vida. Y el poder sobrepasar eso habla de cómo estoy hoy parado ante las adversidades. En mi mundo se redefinió la palabra dolor. No me duele más nada".
 
-¿Qué otra vocación habrías elegido si no fueses actor?
 
-Calculo que alguna otra cosa relacionada al medio... Quizás director, que a veces lo hago, bailarín. No sé... Creo que no podría haber sido otra cosa. Futbolista por ejemplo, cero. Soy fanático de River, pero un queso jugando. De chiquito decía que quería dirigir cine, no estoy tan lejos, creo que en algún momento va a llegar. Estaba bien rumbeado.
 
-¿En qué gastaste el primer dinero que ganaste?
 
-La primera plata que gané no era mi sueldo. Te explico: era una raspadita. Mi mamá (Carmen Barbieri) me llevaba siempre a una quiniela de unos viejos hermosos en Belgrano y me gané 300 pesos que, en ese momento en Argentina, eran 300 dólares. Y con esa plata los quería ayudar a mis viejos, pero mi mamá dijo "se lo ganó mi hijo, se tiene que comprar lo que él quiera". Fui y me compré un juguete enorme de El Día de la Independencia de Estados Unidos, una nave gigante. Me acuerdo que lo compré en Blockbuster, que también vendían juguetes. Cuando mi viejo lo vio, la miró a mi vieja y le preguntó "¿vos lo dejaste comprar esto? ¡Con lo que nos habría servido esta plata!". No había nada en ese momento, eran momentos duros, no había un mango. ¡Y yo me compré eso que lo usé una vez!
 
-¿Cómo fue ese momento duro a nivel financiero?
 
-Más que nada les afectó a mis viejos. Venían de trabajar muchísimo, no sé si había tanto glamour, sí eran muy populares. Papá y mamá siempre estuvieron en ese colectivo argentino de lo popular. Entonces llegó un momento en el que había que ajustar el cinturón, como en cualquier casa. Y mi viejo era un tipo que no esperaba que lo llamen, armaba un show, agarraban la camioneta con mi mamá y salían a buscar plata. Creo que eso lo heredé un poco de ellos, el generar proyectos todo el tiempo, no quedarme tranquilo.
 
-¿Tenés esa preocupación de que no te vuelva a faltar?
 
-Sí. Me deprimo un poco cuando no me alcanza o cuando veo que puedo dar más o si hago una prueba de cámara y no quedo. Son 24 horas de angustia y al otro día estoy nuevo para no bajar los brazos. Esta profesión tiene un poco eso, por un lado te desilusionás y después viene algo re lindo. El equilibrio de eso es hermoso.
 
-Cambiando de tema, ¿mejor cita?
 
-A Hawaii y Australia los tengo muy pendientes para tener una cita con mi novia (Sofía Aldrey). Y citas lindas tuve miles. 
 
 
-¿Alguna que recuerdes puntualmente?
 
-Sí, en Las Vegas. Tuve momentos muy lindos. Fue en un cuarto de hotel, una conexión muy linda con la otra persona. Y también después me pasó que activé Tinder estando allá y fui muy feliz. Estaba soltero y me salió muy bien. Ella era argentina, de Mar del Plata.
 
¿Momento laboral favorito de tu vida?
 
-¡Este! No podría elegir otro. Estoy viajando por todo el planeta con Resto del Mundo y encima me pagan. Todavía no caigo en el trabajo en el que estoy.
 
-¿A quién admirabas de chico?
 
-A mi viejo. Él fue un ejemplo personal de muchas cosas. Sobre todo con la lucha respecto de su salud. Él era un apasionado de vivir. Era un día gris, lluvioso, lo mojaba el agua y él esta feliz porque estaba vivo. Eso solo ya es una enseñanza increíble que me marcó un camino. Y también en la profesión. Mirá que hubo un tiempo en el que no sonaba el teléfono y él amaba igual esta profesión y estaba predispuesto a trabajar. Creo que la respuesta es a mi papá, pero también a mi mamá. Lo que pasa es que como papá no está lo extraño más.
 
-¡A tu mamá no la llegás a extrañar!
 
-¡Claro! Ella está en todos lados, en Twitter, en las redes. La veo en todos lados.
 
-Si pudieras volver el tiempo atrás y cambiar una cosa de tu vida, ¿cuál sería?
 
-Eh... estaría más tiempo con mi papá, con mi abuela (N. de la R.: Anita Caputo, mamá de Carmen), con mis animalitos que se me murieron. Con todos los que ya no están. Pero hoy está todo tan bien que siento que sigue su curso.
 
 
-¿Tu enfermedad?
 
-La volvería a elegir, una y mil veces. Me parece que fue la enseñanza más grande que tuve en mi vida. Y el poder sobrepasar eso habla de cómo estoy hoy parado ante la vida, las adversidades. En mi mundo se redefinió la palabra dolor. No me duele más nada. Hace mucho tiempo que no tengo un malestar. Porque cuando realmente te sentís mal y experimentás al dolor, después no te duele más nada porque sentís que eso otro era dolor. Se te abre un campo muy grande que no sabías que existía.
 
-¿Al cumple de qué famoso te gustaría que te inviten?
 
-Quisiera que me invite Gal Gadot, la actriz de la Mujer Maravilla. Estoy complemtamente enamorado de esa mujer. La sigo en todos lados, mi novia lo sabe. Y también me gustaría que me invite Machine Gun Kelly, un cumpleaños medio fisura, con rockeros, gente tatuada, como debe ser.
 
"En los cuartos de hotel hago las camas y limpio los baños. Deben sentir que duermo en el piso y no me baño. No sé por qué lo hago. Soy completamente obsesivo y pulcro".
 
-¿Algo que hacés que no le contás a nadie?
 
-Es casi para terapia. En los cuartos de hotel hago las camas y limpio los baños. Nunca podría tirar la toalla al piso, las doblo... Yo creo que la gente de los hoteles a los que voy deben sentir que duermo en el piso y no me baño porque realmente todo está igual que cuando me dan la habitación. No sé por qué lo hago. Soy completamente obsesivo y pulcro. Entonces si sé que vuelvo en un rato, prefiero hacerlo yo. Por las dudas, no sé. Tengo problemas.
 
-¿Te arrepentís de algo que hiciste? ¿O que no hiciste?
 
-Creo que por no arrepentirme, acepté casi todo. Volvería a hacer todo. Algún que otro laburo, alguna que otra comedia medio rara en mis comienzos... Pero casi todo me arman la persona que soy.
 
-¿Mejor actor y actriz del mundo?
 
-Julia Roberts o Meryl Streep. Y mejor actor... Yo soy muy fanático de Keanu Reeves, pero no creo que sea el mejor. Michael Douglas, quizás. No, no. Voy a ir por Anthony Hopkins. Voy a ir con él. Hace poco vi una entrevista donde contaba cómo construyó Hannibal y él decía era que para dar tanto miedo y generar suspenso él decidió hacer un señor completamente pulcro, quieto y tranquilo. Y en la primera escena cuando Jodie Foster lo ve todo peinado, sentado perfecto ¡es tenebroso!