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Aníbal Pachano habló como nunca sobre sus adicciones: "La cocaína me conectaba con una parte oscura y tardé mucho tiempo en salir"

El coreógrafo contó que le costó mucho superar ese infierno pero remarcó que no es imposible.

Aníbal Pachano habló como nunca sobre sus adicciones.
Aníbal Pachano habló como nunca sobre sus adicciones.

Dispuesto a abrir su corazón, Aníbal Pachano habló de las adicciones que sufrió durante su vida y explicó que se desencadenaron por la imposibilidad de poder frenar su ansiedad. Y reveló que de adolescente era adicto al cigarrillo.

“La adicción tiene que ver con la ansiedad, con situaciones de vida que no solamente pasa la adicción por la droga. Yo empecé a fumar a los 14 años, haciéndome el gracioso. Terminé fumando dos atados diarios en un cuerpo diminuto. Era una nicotina que caminaba”, contó en Seres Libres (Crónica).

Además de contar que se obsesionó con su trabajo desde que era niño, habló a fondo sobre su adicción a la cocaína. "En un momento, empecé a sentir una necesidad de hacer algo que no me llevaba a ningún lado. No era que me conectaba con algo divertido, sino que me conectaba con una parte oscura. Me empecé a dar cuenta de que me deprimía, que me enmudecía. No era la sensación de la marihuana... Tardé mucho tiempo en salir. Me preguntaba ¿con qué necesidad?”, sumó, reflexivo.

Y remarcó que le costó mucho superar ese infierno, pero remarcó que no es imposible ponerle un freno: "Me empecé a sentir mal, con mucha angustia, me ponía nervioso, a veces me peleaba. Ya soy caracúlico y enojón. En realidad estaba enojado conmigo, ¿con qué necesidad estaba haciendo esa pavada? Pero no lo podía resolver. Para las personas que escuchen o miren, sí se puede. Todo se puede".

Antes de cerrar, reveló cuándo decidió comenzar a caminar por el sinuoso camino de la rehabilitación. "Una noche a las 4 de la mañana dije: ‘Esto se terminó, todo esto se terminó’. Me acuerdo que ordené mi casa... De la misma manera que cuando me enteré que tenía HIV, en el 2000, que me conecté con una flor y dije: ‘La vida es eso, tiene color’. Y en este caso me conecté con el humor, si llegué hasta acá no era responsabilidad de nadie, más que de mí, y de esta tenía que salir como sea”, recordó.

Y se despidió haciendo hincapié en que la cocaína es "una porquería". "Que en la realidad es un adictivo que no te lleva a ningún lugar, más que a acelerarte, a despreocuparte, a no ocuparte de tu salud, de las cosas importantes que tenés en la vida. Me di cuenta que es pérdida, no es ganancia”, sentenció.