Ciega a citas se pone serio

Sin abandonar la comedia ni las situaciones desopilantes, en la ficción de Canal Siete comenzaron a tratar un tema complicado hoy en día: los trastornos alimenticios.
Mientras que Lucía, el personaje de Muriel Santa Ana lucha por conseguir novio y sigue al pie de la letra cualquier dieta que se le cruce en el camino, su hermana Irina (María Abadi) –la linda de la familia- les confesó a sus padres su bulimia.

"Ciega a citas" es una comedia muy seguida por el público femenino, que al igual que "Sex and the city" tiene más aceptación entre las mujeres sin ser feminista. Contar el padecimiento de la bulimia por parte de uno de los personajes centrales de una ficción servirá para abrir el debate, y que los que sufren lo mismo se vean reflejados.

Ante la mirada atónita de sus padres Manucha (Georgina Barbarossa) y Zabaleta (Boy Olmi), Irina confesó su padecimiento. Con mucho respeto, la comedia del Siete tiró el tema sobre la mesa.

Pero no sólo se quedaron con el costado superficial de la bulimia, sino que los autores decidieron incluir en el abordaje de esta temática la influencia de las madres en las enfermedades alimenticias de las hijas mujeres.

En este caso el personaje de Manucha es crucial, porque desde el primer episodio quedó planteado el tipo de madre que es, y sin hacer ningún juicio de valor, al personaje de Georgina Barbarossa jamás le darán el premio a "la madre del año", ya que conciente e inconcientemente, determinó con sus críticas constantes y venenosas el comportamiento de sus hijas.