Viejos videos de la TV en Internet

Pipo Mancera entrevistando para sus Sábados circulares (1969) al ingeniero argentino que colaboró en la construcción de las extinguidas Torres Gemelas de Nueva York. Carlos Menem jurando ante Bernardo Neustadt y Mariano Grondona (Tiempo Nuevo, 1989) que con su asunción se acabaría "la corruptela en la República Argentina". Sandro en los 90, enamorando a María Leal en Grande, pá. Doña Petrona en 1960 develando el secreto de la preparación de merengues en diez minutos. Susana Giménez presentando en sociedad en Hola Susana (1991) al perrito que devendría en celebrity (Jazmín). La página de videos Youtube atesora, entre su monstruoso caudal, perlitas de la TV de antaño que rescatan del olvido lo peor y lo mejor de la pantalla chica.

Los grandes "almacenadores" son los coleccionistas aficionados. Fanáticos de la televisión de todas las épocas que no se conforman con su pequeño museo de imágenes, y desean compartirlo con el mundo. Así, suben a Youtube fragmentos de ciclos en donde otros miles dejan sus comentarios. "La gente copia de los programas de aire y sube los videos sin derechos. Descubrimos materiales con logo del canal y hasta la hora. Esa es una práctica ilegal. Youtube se alimenta mucho de Volver", juzga Walter Sequeira, gerente del Departamento fílmico de Artear.

Por el lado de Youtube, el gerente de Comunicaciones para América latina, Ricardo Blanco, explica: "Se suben más de 20 horas de videos a Youtube por minuto. Algo así como si Hollywood lanzara 134 mil películas a la semana. Esa comparación da cuenta de la magnitud de la información. Desde el año de nacimiento, 2005, el crecimiento ha sido exponencial. Hay joyas históricas audiovisuales y nosotros trabajamos con socios que poseen los derechos y deciden compartirlos. Pero cualquiera puede subir su video, así que pedimos que cada vez que uno suba algo, sea conciente de cómo lo hace. De disponer de la autoría o los derechos".

Internet con sus laberintos interminables propone el sueño del "gran archivo de la TV argentina", aunque con sus deficiencias: mucho del material que se sube a la web tiene pésima calidad de sonido e imagen (en varios casos se trata de grabaciones de grabaciones) y no hay programas enteros, sino retazos a los que se hace difícil unir en un solo envío.
Internándose de cabeza en esas aguas, es posible encontrar tapes de cualquier época.

Claro que los 50 y 60 no cuentan con la cantidad de títulos que pueden ofrecer las décadas del 80 y 90, aunque hay perlitas que valen la pena: programas como los noticieros, que no se reponen en la señal Volver o en cualquier rescate emotivo de la TV y, sin embargo, dibujan a la perfección una época. Así, es posible poner play en un video brevísimo del Primer telenoticioso argentino, emitido en 1955 por Canal 7, o más acá en el tiempo, ver a un enojadísimo José Corzo Gómez exigiendo "justicia para los jubilados" en el Nuevediario de los 80. También genera simpatía en los foros de fans ver a José De Zer desentrañando con micrófono en mano los misterios del Uritorco y pidiendo un corte antes del desmayo por la presencia de un objeto volador no identificado.

Como una antítesis de Maru Botana hoy, las recetas de una recatada y seria Doña Petrona llegan a las 20 mil visitas en Youtube. Por otro lado, perdidas, aparecen imágenes de El arte de la elegancia, con Jean Cartier en los 60 regalando tips de moda, mientras las modelos desfilan y bailan al estilo Club del Clan. Y con menos comentarios se esconde un video de Diego Maradona visitando el living de Susana en 1989: el "10" presenta a su hija menor, Giannina (¿actual pareja del Kun Agüero?) mientras una tímida Dalma Maradona saluda a la cámara veinte años antes de convertirse en actriz. Enseguida ese material conecta a un video de Seis para triunfar, el ciclo conducido por Héctor Larrea en 1986. Imposible no reír ante la señorita Lee, la secretaria japonesa que entregará un premio de 661.000 australes a quien salga victorioso de un anticuado juego en el que es necesario teclear en una computadora del tamaño de un piano.

Y hay más: brota una Iliana Calabró de 19 años al borde del llanto ante la entrevista pícara de Jorge Guinzburg y Adolfo Castelo en La noticia rebelde (ATC, 1986). Allí ella advierte que se prepara para ser "la actriz del 2000" y se le ve menos exuberante y más apocada, ingenua y pacata. Una versión increíblemente disímil a la de la Iliana chispeante que hoy reparte tiramisú con su curvilínea figura. En el vasto cúmulo de imágenes, se suma un chispeante Berugo Carámbula que advierte que hay coincidencia con "Alcoyana Alcoyana" (Atrévase a soñar, 1989), y hasta una Natalia Oreiro debutando como extra de la telenovela Inconquistable corazón, 16 años atrás. La siguen una diminuta Lorena Paola en Cantaniño 81, o un gurrumín llamado Pablito Ruiz asomando a la fama en Festilindo 83. Y con visitas multitudinarias, se visualizan La TV ataca (con Mario Pergolini en los 90) y Ritmo de la noche (con Marcelo Tinelli).

Los cuarentones y treintañeros tienen posibilidad de hurgar en los arcones de su infancia. Hay videos de Margarito Tereré o El libro gordo de Petete, El capitán Piluso, y más cerca en el tiempo, La ola verde, con Flavia Palmiero.

Entre los documentos para poner REC y coleccionar se destacan apenas cuatro minutos de Obras maestras del terror, con Narciso Ibáñez Menta (1965) en un capítulo bautizado El último reloj (1965). O un fragmento de Alta comedia (1990), con Alicia Bruzzo.
La lista es incalculable. Títulos ya emitidos por Volver como El amor tiene cara de mujer, La familia Falcon, La tuerca, Viendo a Biondi, La botica del tango y otros como Atreverse, Sin condena, La extraña dama, Operación Ja ja, Híperhumor, Señorita maestra, El show de Xuxa, Jugate conmigo, entre tantísimos más.

Fuera de Youtube, otras páginas menos populares de videos albergan también sus ejemplares únicos. Y hasta blogs, como www.resisteunarchivo.blogspot.com, o www.lateledelrecuerdo.blogspot.com atesoran sus registros, con supremacía de la década del 80. No hay un manual de instrucciones de cómo buscar ni un menú ofertado sobre el cual elegir. En ocasiones, los videos buscados aparecen por el nombre del programa, y en otras hay que combinar las palabras de búsqueda y apelar a nombres y apellidos de protagonistas. Ante ese panorama impredecible, imposible no sorprenderse con la magnitud de este arcón visual de recuerdos. Algo así como la vieja televisión, mudada a un museo virtual.