Steven Tyler en un centro de rehabilitación

El vocalista de Aerosmith no ha conseguido superar su adicción a los analgésicos. Es la segunda vez en dos años, y ocurre después de que los demás componentes del grupo declarasen en público sus dudas respecto a su estado de salud.

Steven Tyler, de 61 años, ha explicado a la revista "People" que está tratándose en un centro, cuyo nombre no ha revelado, para controlar el dolor y su adicción a los analgésicos prescritos, medicamentos que toma desde hace más de 10 años para aliviar el dolor de una serie de lesiones sufridas durante sus actuaciones.

"Con la ayuda de mi familia y un equipo de profesionales médicos, estoy consiguiendo aliviar el dolor y estoy ansioso de volver a los escenarios y al estudio de grabación con mis compañeros de banda", declaró.

Aerosmith tiene un largo historial relacionado con las drogas, el libertinaje y divisiones, y el anuncio de Tyler es el último capítulo de una larga lista de altercados que desde hace unos meses han enfrentado a Tyler con el resto de los integrantes de la banda.

La disputa, que en parte se ha centrado en los planes de Tyler de grabar un álbum en solitario, ha amenazado con terminar con una de las de rock más exitosas de Estados Unidos.

"Amo a Aerosmith; amo ser el cantante de Aerosmith", declaró Tyler. "Estoy agradecido por todo el apoyo y el amor que estoy recibiendo y estoy comprometido a encargarme de la situación", agregó el cantante.

El grupo de rock Aerosmith se vio obligado a cancelar una desastrosa gira de verano después de que Tyler se cayera del escenario en mitad de una canción, rompiéndose el hombro. Lo mismo sucedió cuando el líder del grupo se rompió una pierna hace varios meses.

Los demás integrantes del grupo expresaron escasa compasión, y en cambio atacaron su conducta sugiriendo que estaba de vuelta en las drogas.

En mayo del 2008 Tyler ingresó en un centro de rehabilitación, diciendo que necesitaba un "ambiente seguro" para lidiar con un dolor insoportable por culpa de una serie de operaciones a las que se tuvo que someter.

Los compañeros de banda de Tyler se mostraron particularmente molestos por el hecho de que él se comunicaba con ellos a través de correos electrónicos enviados por su equipo de asesoramiento contratado recientemente, además de cortarles las llamadas de teléfono.