Cuando llega el momento de guardar los abrigos y camperas en el placard, mucha gente repite las mismas costumbres de siempre: revisar bolsillos, cerrar cierres, doblar la ropa con cuidado y acomodarla hasta la próxima temporada. Todo parece quedar en orden, aunque no siempre alcanza para que las prendas se conserven intactas durante meses.
// Prendas claves que no pueden faltar en tu placard
En los últimos tiempos empezó a circular una práctica sencilla, casi imperceptible, que no tiene que ver con lavar mejor la ropa ni con usar productos costosos. Se trata de aprovechar un ingrediente común de la cocina que, colocado en el lugar adecuado, ayuda a proteger las prendas sin alterar las telas ni dejar olores fuertes.
El motivo aparece recién después: este truco casero está pensado para prevenir uno de los problemas más habituales en los placares cerrados durante largos períodos, la presencia de polillas, insectos que no afectan a las personas pero sí pueden causar daños visibles en abrigos, sweaters y prendas de fibras naturales.
Por qué la pimienta negra ayuda a proteger la ropa
La pimienta negra funciona como repelente natural gracias a su aroma intenso y a los compuestos volátiles que libera de manera gradual. Las polillas dependen del olfato para localizar materiales como lana, algodón o seda, que son los más vulnerables a la acción de sus larvas.

Al encontrarse con un entorno impregnado por este olor, evitan instalarse y reproducirse. No se trata de un producto que elimine insectos, sino de una barrera preventiva que vuelve el espacio poco atractivo para ellas.
A diferencia de opciones tradicionales como la naftalina, la pimienta negra no libera vapores tóxicos ni genera un ambiente cargado dentro del placard, algo clave cuando la ropa va a estar guardada durante meses.
Cómo usar los granos de pimienta negra en abrigos y placares
Para que el método sea efectivo, es importante usar pimienta negra en grano y no molida. La pimienta entera libera su aroma de forma lenta y constante, lo que permite que el efecto se mantenga durante varias semanas.
Lo más recomendable es colocar los granos dentro de pequeños saquitos de tela transpirable, como algodón o gasa. Estos pueden guardarse dentro de los bolsillos de los abrigos, en las mangas, entre las prendas colgadas o sobre los estantes del placard.

También se pueden distribuir en cajones donde se guardan sweaters, bufandas o ropa de lana. No hace falta usar grandes cantidades: una bolsita pequeña por sector suele ser suficiente.
Cada cuánto tiempo conviene reemplazarlos
Aunque la pimienta negra tiene un efecto prolongado, conviene revisar los saquitos cada uno o dos meses. Con el paso del tiempo, el aroma se va debilitando y pierde eficacia como repelente.
Cuando eso ocurre, alcanza con reemplazar los granos por otros nuevos. No es necesario cambiar la bolsita ni sumar otros productos, lo que hace que el mantenimiento sea simple y económico.
Este punto es clave para que la protección se mantenga durante toda la temporada en la que la ropa permanece guardada.
Ventajas frente a la naftalina y otros productos comerciales
Uno de los principales beneficios de la pimienta negra es que no deja olor impregnado en la ropa. Muchas prendas terminan sin usarse porque conservan durante días el aroma fuerte de productos químicos tradicionales.
Además, no mancha las telas ni deja residuos, siempre que esté bien contenida en los saquitos. Tampoco implica riesgos para niños o mascotas, algo que suele generar dudas con otros repelentes.
Usar granos de pimienta negra en los bolsillos de los abrigos es una solución simple, accesible y efectiva para cuidar la ropa durante meses. Una costumbre fácil de sumar al momento de guardar las prendas y evitar sorpresas cuando llega el momento de volver a usarlas.



