Edith Hermida y su producción de fotos más sexy para Ciudad.com

Dueña de un sentido del humor innato, Edith Hermida se ríe de lo que pasa en la televisión en su rol de panelista en Bendita. Sin embargo, aún antes que ello y por sobre todas las cosas, aprendió a reírse de sí misma. Y esa humildad se transformó, justamente, en su marca registrada.

Pero esta vez hizo una excepción y se animó a dejar las bromas de lado para mostrar una faceta distinta: su costado más sexy -¡y casi inédito!- en una producción para Ciudad.com, que la muestra como nunca antes.

A sus 44 años, Edith luce espléndida: “Obvio que podés poner mi edad, estoy muy contenta con ella”, afirma como una declaración de principios que ya la pinta de pies a cabeza a esta mujer de personalidad fuerte, que no teme decir lo que piensa y mostrarse tal cual es.

“No me veo sexy, me cuesta ponerme en una postura sensual. Quizás lo hago, pero siempre en broma. No soy una mujer que explote de sexualidad. No me sale, eso era lo que más me inhibía y por eso nunca me había animado a hacer este tipo de fotos”, confiesa.

- ¿Qué es lo que más te elogian los hombres?

- Del cuerpo, ¡las lolas! Siempre las lolas, son elementales. Después, de mi carácter elogian mi naturalidad.

- ¿Nunca pensaste en hacerte un retoque?

- Sí, la verdad es que no lo desestimo, no digo “qué horror”. Soy muy miedosa y sufro hasta cuando me saco sangre. Así que si no lo hago es por eso. Tampoco tengo mucho tiempo, la verdad. No falto mucho a los trabajos. Entonces, cuando tengo tiempo, no tengo plata; y cuando tengo plata, no tengo tiempo (risas). Me hubiese gustado hacerme una liposucción, que es genial. Me dijeron que es muy dolorosa, pero las personas que vi que se lo hicieron, les quedó brutal.

- ¿Tu herramienta de seducción siempre fue el humor?

- Sí, y también los hombres de los que me enamoré siempre me hicieron reír. Después me hicieron llorar... pero al principio me hacían reír (risas). Trato de pasar todo por el humor porque fue lo que me sacó de todo en la vida.

- ¿Te sentís más segura que a los 20?

- Sí, de adolescente era rellenita. Y los pibes me mataban… Cuando me ponía un pantalón me decían “eh, la de rosa, suspendé los postres”, y a esa edad te mata algo así, te liquida. Ahora no me importa nada lo que digan porque tengo otra seguridad. Pero a los 17 años te liquidaba un comentario así. Esas cosas te marcan. Me dolían los comentarios de los varones en aquel momento.

- Por lo que te pasó de adolescente, ¿te molesta más cuando se critica a alguien por su peso en la televisión?

- Sí. Hay tres cosas con las que no me gusta que se agravie en la farándula. Una es el aspecto físico. Otra es la edad, porque me parece absurdo: ¡a todos nos toca el paso del tiempo! Y la tercera es la condición sexual. Por ejemplo, cuando quieren atacar a Flor de la Ve por eso me parece un absurdo total, si querés atacala por otro lado, pero no por eso.

- ¿Y cómo te llevás con la polémica estando en un programa que debate sobre la televisión y toca temas de actualidad?

- No me gustan las peleas mediáticas. Las pocas veces que tuve algún conflicto mediático, no la pasé bien. No tengo ningún problema en pedir disculpas y no me dura el enojo. En las pocas discusiones que tuve, después no me gustó verme esa posición. Hay personas que se mueven dentro del conflicto pero yo no puedo, me bajo antes de que me afecte.

- Hablando de conflictos, ¿la extrañás a Evelyn Von Brocke tras su partida de Bendita?

- ¡Sí! No pensé que me iba a pasar pero la extraño. Ahora me pusieron otra rubia, Mariela Fernández, que encima tiene más onda. Ahora sí me siento más amenazada porque con Evelyn quedaba siempre bien parada yo (risas).

- ¿Cómo es el trabajo con otras mujeres?

- Me llevo muy bien. No está buena esa fama que nos creamos las mujeres de ser peleadoras entre nosotras. No está bueno. Es más, en Bendita se lleva el mejor el grupo de las mujeres que el de los hombres. Se armó un lindo grupo, disfruto mucho de esa amistad que se está generando con Alejandra Maglietti y Any Ventura. Disfrutamos de nuestras salidas. De vez en cuando, salimos y charlamos.

- ¿Considerás que estás en un medio machista?

- Sí, pero no me tocó padecerlo y me siento súper cómoda en los lugares que estoy trabajando. Puede ser que a veces, al momento de reemplazar a una persona, se busque a alguien de su mismo sexo.  Por ejemplo, en su momento, cuando había que reemplazar a Beto pensaron en Teto Medina porque la lógica es “hombre por hombre”. Necesitaron un tiempo para pensar “¿por qué no puede ser una mujer?”.  Siempre piensan en un hombre para determinados cargos. Eso me parece que todavía sigue pasando, y no sólo en los medios, porque a algunos les cuesta aceptar que una mujer pueda hacerlo.

- El año pasado protagonizaste un fuerte conflicto con Eduardo Feinmann luego de que te desvincularan de su programa de Radio 10, ¿qué sensación te quedó de esa situación?

- Fue la peor pelea que tuve, no me gustó. Por suerte, no fue al aire. La verdad es que yo me arrepentí de un montón de cosas que no puedo arreglar ya. Pero no estoy enojada con él. Ahora nos saludamos y tenemos un trato cordial, pero distante. Es una cuestión de personalidades distintas y fue una jugada que me salió mal. Desde el vamos, yo sabía que tenía una postura muy diferente a la de Feinmann y le avisé a la radio que si no estaba de acuerdo con él, lo iba a decir. Ahí fue donde chocamos porque no quería quedarme en silencio ante determinados pensamientos . A veces me decían ‘callate’ y me salía, pero otras no me salía el callarme. Era difícil para mí. Somos personalidades distintas y tenemos incompatibilidad laboral. No significa que alguno de los dos sea bueno o malo. Ahora está todo bien, no sigo enojada y me gustaría amigarme.

- En ese momento te salió a respaldar públicamente mucho Beto, ¿qué lugar ocupa él en tu vida?

- Es un amigo. La verdad es que ya lo siento como un amigo. Él me había alentado mucho a que cambiara de radio (antes trabajaba en RadioDisney) porque le parecía que era un gran paso, lo veía como un crecimiento.

- Con Beto suelen hacer bromas al aire pero el año pasado, después de la separación de su mujer, se te vinculó sentimentalmente con él de forma más contundente.

- Sí, ¡ahí no me gustó mucho! Porque al estar él separado, cambió la cuestión. Una cosa es hacer una broma y otra que hablen en serio en los medios. Por suerte, los rumores se disiparon enseguida y no pasó nada.

- ¿Cómo reaccionó tu pareja, Roberto “Batata” Fernández, con los rumores?

- Batata, por suerte, tiene onda y se divierte. Por ahí yo intentaba explicarle algo del tema y él me decía “vos hacé lo que quieras”. Lo vivía de forma relajada, no le importaba porque entiende que son situaciones de la televisión. Me contaba que todo el mundo le decía cornudo pero, increíblemente, le causa gracia. ¡No está bien de la cabeza Batata! (risas).

- ¿Hace cuántos años están en pareja?

- Vamos a cumplir siete años juntos. Nos llevamos brutal, él tiene mucho más sentido del humor que yo todavía. En realidad, nosotros nos conocemos hace muchísimos años porque es el mejor amigo de mi mejor amiga de la secundaria. Vivimos nuestras vidas separados pero cada uno sabiendo del otro. Y cuando un amigo de él cumplió cuarenta años, yo estaba en el festejo y dije “ah, ¡mirá a Batata!”. En ese momento estábamos bien, solos, y se dio el amor de grandes. Con él somos padres de Amparo (4) y tengo otra hija que se llama Paloma (18), que es fruto de la “gestión anterior” (risas).

- ¿Qué va a decir Batata cuando vea tus fotos sexies?

- ¡No sabe que hice la producción! No se le conté a nadie. Tengo en claro que Batata me va a decir de todo: que soy una ridícula y que la jugué de callada. Me va a bardear, estoy segura. Decí que no tiene cámara ni micrófono porque él es lapidario conmigo, ¡me va a matar!.  

Fotos: Musepic 
Producción: Aldana Moreno
Maquillaje: Vanesa Serra para Stardoll Studio 
Peinado: José Luis Gómez
Locación: First Palermo Hotel 
Agradecimientos: Accesorios A lo mejor Carlota / Mandala Producciones