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Julieta Bal, por primera vez junto a sus hermanos Fede y Mariano, en las horas más críticas de Santiago: "Queremos que esté en paz"

La actriz se quebró al hablar con LAM del momento familiar que atraviesa, abrazada a sus hermanos.

Julieta Bal se quebró al hablar del crítico estado de salud de su padre, abrazada de sus hermanos

El más ferviente deseo de Santiago Bal (83) se concretó en las últimas horas, cuando sus tres hijos, Mariano (56), Julieta (41) y Federico (30) se reunieron a su alrededor en la sala de terapia intensiva del Instituto Médico de Alta Complejidad (IMAC). Muy delicado de salud, el último parte médico del capocómico consignó: "Cursa shock séptico con fallo multiorgánico, en asistencia respiratoria mecánica, bajo sedación y analgesia".

En este contexto, Julieta Bal dejó de lado las diferencias que en el pasado la distanciaron tanto de su padre como de sus hermanos, y habló con Los Ángeles de la Mañana desde la puerta del sanatorio. “Estoy muy triste, pero también feliz porque pude conversar con él. Hace dos semanas que conversaciones que me hicieron muy bien y sé que a él también, porque me lo dijo. Lo único que queremos ahora es que él pueda estar bien, que vaya a un lugar donde va a estar mejor”.

"Estoy muy triste, pero también feliz porque pude conversar con él".

Luego, aclaró: “Pude despedirme bien de él”. Respecto de las charlas con su padre, la actriz contó: “Pude hacer lo que quería, preguntarle cosas, decirle cosas y me siento en paz. Deseo que él también se sienta en paz y que vaya a otro lugar donde lo van a estar esperando y que va a tener algo muy lindo. Como el dijo, tuvo una vida muy feliz. Me dijo que a pesar de todas las complicaciones él tuvo una vida muy feliz y creo que es momento de que la continúe bien. Acá y así, no está bien”.

"Me queda en el alma más lindo que haber trabajado con él. Palabras y sentimientos lindos que me dijo en las últimas semanas. Es algo que se siente bien”.

Conmovida entre lágrimas, continuó: “Me dio una enseñanza que no me dio nadie en la vida. Soy lo que soy por haber tenido el padre que tuve y por tener la madre que tuve. Eso no me lo da nadie, más que ellos dos. A pesar de mis enojos, de mis dificultades con él, a pesar de todo lo que he vivido, soy lo que soy gracias a ellos dos. Y es lo más grande que me dieron”.

Al final, Julieta Bal cerró: “Me queda en el alma más lindo que haber trabajado con él. Palabras y sentimientos lindos que me dijo en las últimas semanas. Es algo que se siente bien”.