Fátima Florez habló sobre la anorexia que sufrió de adolescente: "Llegué a pesar 40 kilos"

La humorista visitó Pampita Íntima y contó detalles del problema alimenticio que padeció de joven: "Se acentuó a los 16 años".

Fátima Florez contó que sufrió anorexia en una nota con Pampita

Fátima Florez visitó Pampita Íntima, el ciclo que Carolina “Pampita” Ardohain conduce en Net TV, y se entregó a una profunda charla con la top, en la que recorrió los momentos más difíciles de su vida.

Uno de los trances más duros tuvo lugar con la separación de sus padres: “Mis papás se separaron cuando tenía 9 años y lo sufrí mucho. Lo pasé mal. Me encerré mucho, era muy tímida y no hablaba”.

En ese momento, Pampita mencionó que Fátima había sufrido problemas alimenticios y le preguntó si el desorden estuvo relacionado al divorcio de sus papás: “Cuando hice terapia no lo analicé, pedí analizar los problemas actuales. Pero analizándolo yo sola creo que sí, seguramente en algo me afecto porque yo empecé a tener problemas alimenticios de muy chica. Al poquito tiempo que se separaron mis papás, empecé con eso de que se me cerraba el estómago y me costaba comer. Después de adolescente, a los 16 años, se acentuó”.

"Al poquito tiempo que se separaron mis papás, empecé con eso de que se me cerraba el estómago y me costaba comer. Después de adolescente, a los 16 años, se acentuó"

“¿Llegaste a pesar 40 kilos?”, le consultó la conductora. Y Fátima reveló: “Sí. Cuando veo fotos mías, digo ‘quémenlas’. Disimulaba sobre todo con mis padres, cuando me preguntaban si había comido y les mentía, les decía que sí y no había comido nada o me había comido una manzana nada más. Por eso siempre le digo a los padres que chequeen si sus hijos comen y qué van a hacer al baño”.

Yo no vomitaba, tuve anorexia. Me veía gorda y era un palito. Uno tiene deformada la imagen del espejo”, agregó sobre el drama de salud que atravesó.

¿Cómo hizo para superar el problema? “Creo en mucho en Dios, soy muy creyente. Cuando era chica, me aferré mucho a Dios porque mi mamá me llevó al médico y los estudios me salieron muy mal. Me pegué un susto grande, estaba muy débil y ahí me comuniqué con Dios. Me cayó una ficha. Dios está muy presente en mi vida, rezo mucho, siento que me escucha y una protección muy grande”, cerró Fátima.