Ricardo Fort y su debut como jurado de "Bailando por un sueño"

Con un jurado compuesto de personas de dudoso buen gusto para la vestimenta y sin peleas importantes en el horizonte, arrancó la temporada 2010 de "Bailando por un sueño".

Arrancó el certamen de baile de "ShowMatch", y si esperaban ver correr sangre en el primer envío, se deben haber quedado con las ganas, aunque viendo la lista de participantes por presentar, seguro que las peleas no tardarán en aparecer.

La primera novedad que tuvo esta edición es la inclusión de Ricardo Fort en el jurado, que como todos sabemos, su gran mérito artístico para ocupar esa silla es su billetera. Afortunadamente, quedó demostrado en la primera noche que tiene tanta idea de baile como de motores de helicópteros, ya que a todos les regaló un 10 salvo a su novia, que le puso una nota menor para demostrar no tener favoritismo.

Curioso fue el vestuario que eligieron los miembros del jurado: Fort apareció con una camisa roja con volados que pareció pertenecer a un pirata en el pasado y Carmen Barbieri usó una tapado amarillo patito que sospechan fue hecho con la piel de "Big Bird", el personaje de Plaza Sésamo. Pero el rey de la extravagancia fue Aníbal Pachano, que usó una capa roja y una faja a tono.

Entre los participantes, la pista la inauguró Luly Pop (antes conocida como Luciana Salazar sin cirugías), pero tras una pasada sin pena ni gloria, llegó el que se transformará en la gran estrella de la temporada: "La Mole" Moli, que con sus anécdotas conquistó al público de "ShowMatch".

Otra que pasó con buenas repercusiones fue Sarah "Paddy" Jones, la abuelita de 75 años que hace bailes acrobáticos y que dejó una imagen de ternura que la acompañará a lo largo del certamen.

Cerró el programa Virginia Gallardo, la novia de Fort, y lo más atractivo de su pasada por ShowMatch fue cuando Tinelli le preguntó a los padres de Gallardo qué opinaban que la nena sea la novia de Fort. La respuesta fue políticamente correcta, pero en un primer impulso, la madre de la bailarina hizo una cara muy parecida a la de Susana Giménez cuando Verónica Lozano le ganó el Martín Fierro.