Amalia Granata no se achica y le contesta a Jorge Rial

Un día parecían los mejores amigos, y el conductor de "Intrusos 10 años" se solidarizaba con ella mostrando un expediente en el que se suscribía que el "Ogro" Fabbiani le debía la cuota alimenticia de su hija desde hacía cuatro meses.

Luego estallaría el escándalo con un cruce verbal feroz entre la ex pareja, un conflicto que ella iría a continuar en la jornada siguiente en "Este es el show" y no con Rial. Y entonces volvería a haber escándalo pero con protagonistas cambiados: Jorge vs. Amalia.

Es que a la salida del programa de José María Listorti, la esperaba a Granata un móvil de "Intrusos 10 años" que ella se negó a hacer, aduciendo que se sentía mal.

Entonces Rial se sintió traicionado y desplegó una catarata de insultos contra ella y todos los contratados por Tinelli que, según él, "cuando termina ´Bailando por un sueño´, van llorando a promocionar sus obras de m.."

Sin embargo, tal vez acostumbrado a amedrentar a ciertas "figuritas" que le tienen miedo, no tuvo en cuenta que Amalia Granata es distinta, va al frente y no se achica.

Y así lo demostró cuando fue la competencia, una movilera de "Viviana Canosa", a registrar su opinión, nota que hoy se encargó de mostrar "AM, antes del mediodía". "Yo no había pactado ningún móvil con ningún programa de televisión. Me subí al taxi, y a mitad de camino me avisaron, y lo único que quería era llegar a mi casa y tomarme algo para que me suba la presión.

A mí "Bailando." no me prohíbe nada, así que no es mi problema. Aparte, yo no me subí a ningún escalón, sigo siendo la misma, así que se dejen de hablar estupideces. Yo no quiero estar todo el día en TV, porque tengo mi momento de lunes a viernes todos los días", contestó con la mayor de las seguridades.

Y cuando la movilera le consultó sobre la desmedida reacción de Rial, ella respondió: "Evidentemente hay gente que dice que tiene códigos y no los tiene".

Visiblemente Granata no es de esas chicas a las que acostumbra a asustar Jorge Rial, y a la vista está, porque explicó lo sucedido sin que se le moviera un pelo.