No te metas con Rial

Jorge Rial es nuestro Rey Midas mediático: si te toca, te puede volver famoso de la noche a la mañana. Eso sí: ojo con hacerlo enojar.

Hubo un tiempo en que fue hermoso y que la gente de la tele era libre de verdad. No había celulares ni cámaras pequeñísimas con las que escarcharlos y "twitter" todavía sonada a Tweety, el canario al que le parecía haber visto un lindo gatito.

Estaba Lucho Avilés en Canal 9 con "Indiscreciones" y hablaba de espectáculos con un panel de lujo que incluía a los tres Marcelos previos a Tinelli: Polino, Tauro y Coronel. Entre los tímidos cronistas, sobresalía un muchacho de Munro, llamado Jorge Rial.

Pronto el chico dejó en claro que sabía cómo jugar el juego y que tenía algunas ideas bastante buenas. Así fue creciendo hasta que Lucho lo terminó expulsando del ciclo, que vivía de chuparle las medias a Romay y todavía hacía cosas como críticas serias de obras de teatro y películas.

Con su valijita a cuestas y mucha iniciativa, George se paseó por Telefe y América TV con "El Periscopio" -haciendo dupla con Graciela Alfano y Andrea Frigerio, nada menos- y fue perfeccionando su fórmula de escándalos y primicias en "Paparazzi" y "Paf!".

Pero fue con "Intrusos en el espectáculo" (exactamente una década atrás) cuando se convirtió, realmente, en el Amo y Señor del Mundo del Espectáculo. Desde la fría pantalla del canal de Palermo, Rial levanta cualquier muerto y hace de la nada un ciclo del que todos hablan.

Su estilo –muchas veces criticado- parece sencillo, pero nadie pudo copiarlo. Lo intenta su ex panelista Viviana Canosa, lo intentó Adrián Suar con las olvidables "Hechiceras" (¿se acuerdan?) y Santiago del Moro quiere intentarlo pero en formato más cool y con música trágica para informar que a un famoso le pusieron una multa. Sin embargo, todo queda en la nada.

Es que Rial se retroalimenta, crea de la nada figuras que hasta hace dos días no conocían ni sus familiares y las vuelve personajes claves en el mundo de la farándula. Pasó con Nazarena Vélez, que era una regordeta secretaria de Gerardo Sofovich hasta que entró a Intrusos y comenzó a hablar de sus depresiones, de su relación con Daniel Agostini, de Bárbara y Gonzalito... Lo mismo ocurrió con otras como Amalia Granata, que apareció con el cuento de Robbie Williams; las hermanas Escudero en sus primeras apariciones en un estudio de televisión y hasta Florencia de la V, que empezó a hacerse conocida cuando afirmó que era la novia de David Copperfield.

Jorge tiene el toque mágico del Rey Midas que puede volver oro a casi cualquiera que quiera triunfar y pagar con un poco de dignidad a cambio. Eso sí, tan rápido como hace estrella te puede hacer estrellar. Pasó con Nazarena, pasó con Marengo y Farro cuando se pusieron del lado de su ahora archienemigo Gerardo Sofovich y le pasó ahora a Granata, que vio las luces del estudio de "ShowMatch" y quedó obnubilada.

En "Intrusos" atendieron largo y tendido a la ex del Ogro Fabbiani y supuesta voz del pueblo contra el Jefe de Gabinete, y hay que reconocer que tienen razón. Desde ese programa crean monstruos mediáticos que ni bien pican un poco alto se olvidan de todo y se vuelven desagradecidas. La maquinaria alrededor de Rial es perfecta y ecológica, porque él crea lo que luego consume y hasta deja restos para que los demás ciclos coman.

Pero no hay que hacerlo calentar ni darle vuelta la cara luego de que te ayuda. A ver si las chicas que aspiran a ser la nueva Moria o Carmen lo van aprendiendo de una vez: no se le muerde la mano al que te da de comer ni se le niega el móvil al que te puso donde estás y puede hacerte añicos en un segundo.