Rocío Marengo, ¿ángel o demonio?

De inocente rubia que sólo quería bailar "el koala", Rocío Marengo pasó a ser en una semana la vedette más odiada, ¿qué le pasó?
Uno de los grandes problemas de la farándula local es que no hay suficiente recambio. Desde hace años hablamos de Susana, Mirtha, Moria y Carmen (quienes se ganaron el premio de no necesitar mencionar sus apellidos para saber quiénes son). Muchas veces se dijo que ya había reemplazantes para sus lugares, pero el tiempo pasa y las aspirantes a estrellas siguen sin aparecer.

Algo similar ocurre en el mundo de las vedettes, en donde hay muy pocos números fijos como María Eugenia Ritó, Marixa Balli, Iliana Calabró y quizás Ximena Capristo, pero no muchas más. Sí hay decenas de jóvenes que después de mover el totó y generar polémica en el programa de Marcelo Tinelli, creen que ya están listas para encabezar espectáculos teatrales y cortar entradas.

En esta gran, perdonen la expresión, bolsa de gatos, algunas se destacan más que otras. La pizpireta Rocío Marengo es una de las que mejor le fue. Tras debutar en la pantalla chica a fines de los 90 en el mil veces imitado "Mar de Fondo", comenzó a ganar espacio en los medios tras un romance con Marley y con el hijo de Graciela Alfano.

De la mano de Moria Casán incursionó en el teatro de revista y en cuanto vio que no le daban mucha bolilla, hizo su bolsito y fue una de las primeras en cruzar la cordillera para trabajar en Chile. Allá quiso triunfar como conductora en Viña del Mar pero su agudo tono de voz hacía que los perros aullaran y los bebés se largaran a llorar sin remedio cada vez que hablaba. Finalmente un romance con el futbolista Mauricio Pinilla, el tenista Marcelo Ríos y la estrella Felipe Camiroaga la pusieron en el mapa del país hermano.

La repatriación de Marengo fue a fines de 2007, en una de las primeras emisiones de "Bailando por un sueño", cuando surgió "El Baile del Koala": una simpática manera de explicar su tendencia de colgarse de cuanto hombre con plata veía pasar. Luego retornó bajo el ala de su padrino, Gerardo Sofovich, quien la puso de co conductora de "La noche del domingo". En el papel de inocentona le fue muy bien, hasta que sin saber que estaba al aire destiló homofobia insultando en cámara al transformista Lady Barby.

A partir de allí la imagen de rubia tonta y de buen corazón comenzó a tambalear, pero Carmen Barbieri apostó fuerte por ella y la puso en "Fantástica" como una de las vedettes principales. Tras dos meses casi sin escándalos, y también sin pantalla, a Marengo se le escapó "sin querer" que había sido amante de Gonzalo Heredia mientras éste estaba de novio con la actriz de "Todos contra Juan" Mercedes Oviedo. Definitivamente no le importó quedar como una rompe-hogares con tal de recuperar presencia en cámara.

La semana pasada, sin embargo, todo estalló cuando decidió dejar el rol de buenita atrás y se enfrentó de lleno contra sus compañeras de elenco, a las que les dio para que tengan y guarden. A La Niña Loly la trató de mentirosa y fabuladora, a Andrea Ghidone le dijo que era mala bailarina y a Pamela Sosa la acusó de realizar junto a su novio cirugías plásticas ilegales en un departamento. Además, deslizó que no le consta que la morocha no sea un travesti, tal como afirma a los cuatro vientos Ricardo Fort.

Así, de la noche a la mañana el inofensivo y simpático osito koala se transformó en un oso salvaje dispuesto a todo por un poco de cámara. Ni lerdo ni perezoso, Jorge Rial aprovechó y ya contrató a Marengo para que sea la panelista invitada para comentar las performances del nuevo "Bailando por un sueño", en donde participan todas sus compañeritas.

¿La ayudará Greenpeace cuando Rocío corra peligro de extinción?

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