Cine: el beneficio de la duda para los estrenos de la semana


La más recomendada no tiene que ser necesariamente la mejor y, seguramente, La caja generará más de una opinión negativa lo cual tampoco significa que no lo sea, claro está. Primero lo primero. Norma (Cameron Díaz) y Arhtur Lewis (James Mardsen), matrimonio con un hijo, tienen una vida tranquila en un pueblo americano, una linda casa y un autazo corriendo los setenta.

Pero las malas noticias llegan y tanto Norma como Arthur se enteran de que van a tener pesares económicos debido a problemas con sus trabajos. En ese momento es cuando aparece Arlington Steward (temible Frank Langella), un tipo al que le falta la mitad de la cara y que, aunque no le faltara, daría miedo igual. Éste le da una caja con un botón a Norma y le dice que si lo presiona van a pasar dos cosas: alguien que no conoce en algún lugar del mundo morirá y, a cambio, recibirá un millón de dólares. Por supuesto (Steward es muy educado) que lo puede pensar un día y discutirlo con su marido y por supuesto que lo terminarán apretando (en realidad ella, y eso será importante para futuras polémicas). Así las cosas, todo se va poniendo cada vez peor.


Lo que no se puede discutir de La caja es la capacidad con la que el director Richard Kelly (Donnie Darko) construye un crescendo misterioso y terrorífico. De hecho se parece mucho al cine de Lynch por como plantea y muestra los conflictos enigmáticos que se van sucediendo, todo parece una pesadilla (la decisión de poner como protagonista a Cameron Díaz en un papel impensado para ella no hace más que reforzar esta idea de la perversión de lo imposible).

Y todo se parece tanto a Lynch que uno apostaría que todo se abriría más y más sin cerrarse nunca. Pero hay un final. Y es ahí donde seguramente muchos pensarán que esta película endiablada, pesadillesca, paranoica y hasta reflexiva sobre el mundo del cine sea, en cambio, pavota, innecesaria, moralista, abyecta y hasta machista.

Es más, yo lo pensé la primera vez que la vi (sin lo de abyecta y machista) y ahora, después de una segunda visión, me siento en deuda. Hace aproximadamente un mes se estrenaba en Argentina La isla siniestra de Martin Scorsese, una película muy conectada con La caja, que provocaba más dudas que certezas y que hoy, a no mucha distancia, se hace cada vez más grande. Parece ser que algunos directores están con ganas de molestar y eso, para el espectador, no puede ser otra cosa que un beneficio.

También se estrenan Furia de Titanes3D, remake de Clash of the Titans (1981), película de aventuras de Louis Leterrier(Transportador 2, Danny the dog) con Sam Worthington (Avatar); Nuevamente amor, pobre comedia romántica de Brandon Camp a pesar de las actuaciones de Jennifer Aniston y Aaron Eckhart; Querido John, romántica epistolar dirigida por Lasse Hallström, con Channing Tatum y Amanda Seyfried, y las argentinas Crisálidas, de Julio Midú y Fabio Junco, sobre la historia de cinco trabajadoras de un taller textil, y Vecinos, de Rodolfo Durán, comedia con Tina Serrano, Mercedes Funes, Sergio Boris.