Jorge Rial le enseñó a Roberto Pettinato cómo ser Jorge Rial

En algún tiempo estuvieron peleados, y Jorge Rial no se perdió la oportunidad de "chicanearlo" a Roberto Pettinato por el bajo rating registrado durante la temporada pasada. Sin embargo, como todo cambia en el "mundillo" televisivo, ayer el "intruso" se convirtió prácticamente en el conductor de "Un mundo perfecto". Su presencia se anunció con bombos y platillos pero, llegado el momento, sorprendió aún más. 

Luego de sonar la cortina de "We are the champions", no fue el saxofonista quien apareció en escena, sino su vecino de canal, Jorge Rial. Copiando el estilo del original Roberto, Rial brindó un monólogo relacionado con el campo chimentero. Tras la presentación de rigor fue el turno del encuentro crucial y de que el "ángel y demonio del espectáculo" se vistiera de entrevistado, pero sólo por un momento.

Y es que en todo momento Pettinato mostró admiración por aquel dote que utiliza Rial para, de la nada, crear un gran notición. "Yo no miento, recreo la realidad", fue la primera definición del coequiper de Ventura para describir su tarea, definición que luego debió ejemplificar. Es que la idea del animador de "Un mundo perfecto" era entender qué condimentos debe tener una noticia para convertirse en "intrusa", y Rial decidió usar un ejemplo que trajo a colación a uno de sus enemigos: Maradona.

Dijo, entonces, que para el título de la noticia del ataque de la perra del DT de la Selección a él mismo, él hubiese utilizando la frase "Le rompieron la boca a Diego" o "Nueva internación", para sembrar la duda periodística de una supuesta "recaída".

Ya estaba internalizado Pettinato sobre el manejo de un programa de chimentos, pero Rial siguió teniendo la manija de su programa y, por ese motivo, terminaron todos en el estudio de "Intrusos en el espectáculo", con Jorge ocupando su sillón de conductor.

Hubo también tiempo para la clase de baile destinada a enseñarle al ex Duro de domar la "coreografía" de la apertura del ciclo, con Barry White sonando en plenitud. Así culminó un programa, con cambio de roles de por medio, que demostró que, vaya a donde vaya, Rial siempre es protagonista. Y el rating acompañó, ya que el programa obtuvo un promedio de 7.6 puntos, el promedio más alto de la historia del ciclo. ¿Y la ausencia de Josefina "Piernas" Pouso? Nadie dijo ni una sóla palabra.