¡Lila Downs en Argentina!

La cantante mexicana Lila Downs ofreció anoche la primera de dos presentaciones que realiza en Buenos Aires en el marco de su gira Black Magic Woman Tour en la que hace un recorrido por la totalidad de su repertorio y que la revela como una de las grandes voces e intérpretes del canto popular latinoamericano.

Creadora de un estilo propio que conjuga la intimidad del canto mexicano con la sonoridad urbana y moderna, la Downs fue recibida en Buenos Aires con el fervor que se le dispensa a los artistas más queridos y despedida con una desbordante ovación luego de una performance asombrosa y convincente.

El concierto arrancó cerca de las 22 con "El relámpago" y cerró dos horas más tarde con "Una sangre", ofreciendo en el medio conocidas canciones de su repertorio como "Arenita azul", "La iguana", "La llorona" y "Justicia", entre otras.

El show contó con la participación del Chango Spasiuk, que acompañó a la cantante en "La línea" y de Pedro Aznar que tuvo el inmenso desafío de cantar con ella "Tierra de
luz".

Mientras que el momento más intenso y festejado se produjo con la sucesión de "La cucaracha" (emblema del canto político y los fracasos y desilusiones de la Revolución Mexicana e inmensa versión de la Downs) seguida por "La cumbia del mole" (dedicada a las mujeres) y "Viborita".

También resultó sorprendente la calidad interpretativa de Lila Downs al ofrecer la ranchera "Paloma negra", en un momento que redujo la banda a dos guitarras (una tocada por ella), bajo y arpa, en lo que es un anticipo de su próximo trabajo discográfico, compuesto por rancheras y boleros.

La banda que acompaña a la cantante, compuesta por músicos de distintos países (México, Venezuela, Estados Unidos, Chile), es parte del secreto de su estilo musical cosmopolita, conformado con el aporte y la sonoridad de distintas tradiciones para trabajar el tesoro de la canción popular mexicana.

El grupo, que sonó sólido e integrado y que aportó mucho en los coros, se compone con Rob Curto en acordeón, Edgardo Serka en batería, Carlos Hendeson en bajo, rafal Gómez en guitarras, Celso Duarte en arpa, violín y charango, Paul Cohen en saxo y un formidable Ignacio Ambrosio Alvarez en percusión y que es músico invitado del grupo.
Al modo de las grandes intérpretes, Downs no sólo canta sino que despliega sobre el escenario toda una dramaturgia, una narrativa que va coloreando emocional y
musicalmente cada cuadro o tema que ofrece.

La teatralidad de la Downs pasa, sobre todo por el despliegue de una sensualidad hipnótica con una acompañamiento corporal de una gracia que parece que estuviera animada por los dioses o espíritus del ritmo, los festejos y las celebraciones.

Pero sobre todo es la voz, iluminada, brillante, de distintos y sucesivos registros y colores, llevaba a veces al extremo de la experimentación para elaborar sonidos que en las grabaciones parecen salidos de máquinas pero que la Downs interpreta en vivo y por sí misma, la que le da una contundencia sonora y una estatura mayúscula como intérprete y cantante.

Fuente: Télam