Amalia Granata: Loca por el rating

Desde su romance con Robbie Williams hasta el desnudo en el programa de Petti, la blonda Granata está dispuesta a todo por un poco de pantalla.
Mediáticos en la televisión argentina hay muchos, pero pocos se animan a tanto como Amalia Granata. Desde romances con cantantes internacionales hasta desnudos televisivos, la rosarina parece dispuesta a todo con tal de figurar. Salvo, claro, trabajar.

Seamos sinceros: nadie se acuerda de Granata antes del affaire con Robbie Williams. Ella era una ignota modelo de Leandro Rudd con una linda cola y no mucho más hasta que rebeló que pasó la noche con el ex Take That.

El plan de promoción fue casi perfecto y debería ser enseñado en las clases de marketing: la rubia paseó por todos los canales contando su noche de pasión mientras el cantante ya había hecho las valijas y estaba por cantar en otro estadio.

Y aunque pocos le creyeron de verdad, el cuento de la Cenicienta nacional que pasó de modelar en boliches del interior a que le cantaran "Angels" al oído prendió en el periodismo y el público. De todos modos, Amalia no fue nada gentil con el inglés y lo calificó con cinco puntos en la cama.

Cuando el tema cansó por acá, su fama llegó a Chile, hasta donde viajó para instalarse y vivir otro escandaloso romance, esta vez con un político del vecino país. Cuando las papas quemaron, y tras un intento de suicido que nunca quedó del todo claro, cruzó de nuevo la cordillera y pidió la repatriación.

¿Y qué es lo que le recomendó el médico a esta belleza para curar su depresión? ¡Que se meta en un reality show! Y así terminó en la bochornosa versión con "famosos" (es una forma de decir) de Gran Hermano VIP. La sinceridad de Amalita no fue bien recibida en el envío y terminó siendo la primera en armar la valija e irse del ciclo. Antes, eso sí, aprovechó para explicarle con lujo de detalles y en cámara a cada uno de sus compañeros sus defectos y errores. Ella sí que sabe dejar un buen recuerdo en la gente.

Fuera de la casa mediática de Telefe, la rubia conoció a un ascendente futbolista en Esperanto. Él era un todavía poco conocido Cristian Fabbiani y más rápido de lo que canta un gallo, la rubia renovó el pasaporte y sacó la visa para irse a Rumania, en donde compró la cuna de oro en la que pensaba criar a la hija de ambos.

Bautizaron a la niña Uma y eso fue todo un presagio. Primero porque el Ogro se hizo humo instantes después del parto y siguió de joda por los boliches de Europa del Este. Granata decidió entonces emular a Uma Thurman en Kill Bill y convertirse en una vengadora.

Reinstalada en Buenos Aires (¡ay, Amalia! ¡qué buen millaje en Aerolíneas debés tener después de tantas idas y venidas!), reapareció en los programas de la tarde contando cómo su ex le debía la plata de los alimentos de la nena. Y cuando Fabbiani comenzó a salir con Victoria Vanucci, el desengaño y la falta de dinero se unió al despecho y la volvieron una enloquecida serial de la denuncia televisiva.

Invitada fija en la primera temporada de "Animales sueltos", en donde le levantó fiebre a Alejandro Fantino y el Coco Silly, la modelo que jamás modeló (¿o acaso alguien recuerda algún laburo serio que haya hecho?) destrozó en cada ocasión que pudo a la ex ElectroStar y en pleno casamiento salió en dúplex con una maldición gitana a los recién casados.

La crisis de Fabbiani y Vanucci le dieron un poquito más de pantalla, pero el verano estuvo difícil y Amalia tuvo que remarla con un supuesto romance con Cristian Castro: todo bien con el hijo de Verónica, pero pasar de Robbie Williams al intérprete de "Azul" es lo más parecido a dejar de ir al cinco estrellas de Punta del Este para empezar a veranear en un monoambiente en Las Toninas.

Agotados todos los cartuchos, Granata realizó la semana un último acto para llamar la atención: se desnudó en "Un Mundo Perfecto", destrozando todos los sueños de Roberto Pettinato de tener un programa cool como el de David Letterman. El acto tuvo poco de improvisado pero bastó para devolverla al centro de escena.

¿Qué le queda ahora por hacer a la niña Amalia? ¿Un nuevo romance? ¿Un casamiento? ¿Otro embarazo? Pronto lo sabremos, porque si algo es seguro es que a esta chica el perfil bajo no le sienta bien.

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