Jésica Cirio se comportó como cuando era pobre

¿Qué puede ser extravagante para una modelo que anda en avión privado y mini Cooper? Jésica Cirio rompió su rutina y se subió al 60 para recordar sus orígenes.
Con un micrófono corbatero, un pantalón cortito y su sonrisa intacta, Jésica Cirio hizo un informe paupérrimo para "Impacto 9": recordó el viaje en colectivo que hacía desde Lanús a Capital Federal, camino que hacía todos los días para ir al colegio.

El graph fue por demás elocuente: "Después de 10 años, Jésica Cirio se sube a un colectivo". "Impacto 9" dejó en evidencia que la vedetonga está subida a una "nube de fantasías" desde hace una década y que un mundano viaje en el 39 y en el 60 se transforma en una aventura para ella.

Y si quedaban algunas dudas, la modelo las despejó en el informe. Con preguntas tales como "¿viajaste alguna vez parada?" o "¿Te apoyaron?", Jésica intentó desentrañar los misterios que conlleva un viaje en bondi. Inclusive, sacar el boleto con las máquinas automáticas fue motivo de asombro para ella.

A todo esto, el informe mostró dos costados diferentes: algunas partes la mostraban a Jésica como de incógnito, simulando ser una pasajera más, como para captar la mirada de la gente que se le sentaba al lado, hasta el punto tal que algunos hasta se animaron a piropearla.

Pero por otra parte, Jésica se sacó el microfonito y comenzó a entrevistar a los pasajeros, que contaron nimiedades obvias para los miles de usuarios del transporte público, pero maravillas modernas para los oídos de la modelo.