¡Está de la cabeza!

Un artista inglés utiliza su cráneo pelado como lienzo para plasmar sus obras. Observá su galería itinerante.
Las ideas las tiene en la cabeza. Sí, adentro y también, afuera.

Philip Levine, un inglés de 28 residente en Londres, utiliza su calva para aplicar sus diseños. En este caso la transformó en una bola de espejos, que perfectamente podría utilizar para animar una fiestita. 

Además, ya en otras ocasiones disfrazó su cabeza con pinturas y, en otros casos, con elementos de la naturaleza pegados como mariposas. 

"¿Por qué no pitnar y pegar cosas a mi cabeza desde el borde donde solía salir mi pelo?", se preguntó el peculiar artista y fue el punto de partida para esta original idea.

Plasmar los diseños en su cuerpo le lleva alrededor de cuatro horas y debido a su gran exposición analiza la posibilidad de aceptar sponsors, que, por supuesto, auspiciarán en su cabeza.