Mi vida entre Diego y Juan

En Arreglacorazones de hoy, Lola siente que la fidelidad no existe y que los hombres no la valoran.
En el 2006 nos empezamos a mirar con Diego. Pregunta que va pregunta que viene, intercambiamos celulares y mails. Ese mismo año, había tenido un amor de verano con Juan, pero él era de Neuquén y ese año no lo volví a ver. Diego y yo nos empezamos a enganchar bastante pero de manera virtual.

Había mucha buena onda y hablabamos mucho por teléfono pero "nunca coincidíamos". Recién en el 2008 pasó algo con Diego y yo me seguía hablando con Juan. Era un tire y afloje con los dos. Yo, totalmente en otra, empecé a dudar de lo que realmente quería y a hacerme desear un poco más. A esa altura, Diego parecía muy enganchado y Juan estaba en otra, como siempre había estado. El 2009 llegaba con mucha ilusión con respecto a Diego y Juan estaba de novio. Diego tiroteaba más que nunca y yo me la jugué medio de diva, sin saber lo que me esperaría.

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