La maldición de ganar un Oscar

Sandra Bullock y Kate Winslet se suman a la larga lista de actrices que, tras ganar el ansiado Oscar, rompen sus relaciones de pareja.
El momento no puede ser más glorioso. El mejor vestido, las joyas más brillantes, las cámaras enfocando y, del brazo, el hombre más codiciado de Hollywood: el Oscar. Sin embargo, este instante de gloria no garantiza el final feliz. Toda una generación de actrices ha visto cómo se truncaba su relación de pareja al alcanzar la gloria. ¿Casualidad o maldición?

Aunque cada ejemplo es diferente, la lista no para de crecer. Esta misma semana hubo dos nuevas incorporaciones. Sandra Bullock se marchó del hogar conyugal días después de ganar el Oscar ante los rumores de infidelidad que rodean a su marido, Jesse James. Kate Winslet, la anterior ganadora de la estatuilla con The reader, confirmó su separación del director Sam Mendes tras seis años de matrimonio y un hijo en común -la actriz tiene otra hija de su anterior relación-.

Ambas estrellas son los últimos ejemplos de un final nada feliz en Hollywood. En la lista figuran cinco de las últimas siete ganadoras al Oscar. Hilary Swank se separó de Chad Lowe tras 10 años juntos, Reese Witherspoon rompió con Ryan Philippe tras siete años casados y Charlize Theron tampoco está ya con Stuart Townsend tras nueve años como pareja. Suma y sigue. Desde 1996, cuando el Oscar a la mejor actriz se lo llevó Susan Sarandon, sólo Helen Mirren (que ganó la estatuilla en 2006 con La reina) y Marion Cotillard, la francesa que logró el galardón en 2007 gracias a su retrato de Edith Piaf, son las excepciones.

A decir verdad, Nicole Kidman ganó el Oscar en 2002 gracias a Las horas, cuando ya se había divorciado de Tom Cruise un año antes. Y Swank permaneció casada tras ganar su primer Oscar en 1999 con Boys don t cry, pero acabó haciendo verdad esta infeliz realidad al conseguir su segunda estatuilla con Million dollar baby.

El resto se llevó el Oscar a casa pero por la misma puerta acabó saliendo su otro amante, el de carne y hueso. Algunos casos fueron fulminantes, como el de Bullock. Julia Roberts triunfó en 2000 y se separó de Benjamin Bratt en 2001. Gwyneth Paltrow rompió con Ben Affleck en 1999 tras ganar en 1998. Otras separaciones fueron a medio plazo, tipo Halle Berry, que ganó el Oscar con Monster s ball en 2001 y siguió unida a Eric Benet 18 meses más, o Helen Hunt, sin Hank Azaria apenas tres años después de su victoria en 1997.

De todas ellas, Sarandon se mantuvo junto a Tim Robbins hasta el pasado año, cuando llegó el adiós. Al final, la misma historia de desamor. Un síndrome que no es tan común entre los ganadores de la estatuilla como mejor actor. Sean Penn es el divorciado galardonado con un Oscar más notable, aunque su relación con Robin Wright Penn siempre fue explosiva, mucho antes incluso de conseguir esa última estatuilla con Mi nombre es Harvey Milk, que marcó la ruptura. "En estos tiempos que corren es todo un tesoro encontrar un hombre que aguante estar casado con una mujer con éxito", se atreve a decir a las claras la comentarista de la página Hollywoodlife.com Bonnie Fuller. El resto de la prensa del corazón no es tan tajante dado que las razones de la separación son diferentes en cada caso. En algunos se desconocen, aunque abundan las historias de infidelidad conyugal de la parte no galardonada.

Ése al menos parece ser el caso de Bullock. El propio Jesse James, casado con la actriz desde hace cinco años, entonó el jueves el mea culpa. "Sólo hay una persona a la que culpo de esta situación y soy yo. Me merezco todo lo malo que me está sucediendo por mi falta de juicio", aseguró James en un comunicado a la revista People después de que se filtraran las declaraciones de la actriz porno Michelle Bombshell McGee sobre su relación con James.

Con Kate Winslet el secreto es mayor. El nombre de Rebecca Hall, la actriz de 27 años conocida por su papel en Vicky Cristina Barcelona y que trabajó con Sam Mendes en la comedia Starter for 10, ha salido a la palestra como posible razón de la discordia. El rumor fue desmentido por los representantes de Mendes, mientras Winslet permanece callada, refugiada en México con sus dos hijos y la supuesta compañía de su amigo Leonardo DiCaprio.

Fuente: El pais