Claves para una vida perfecta

Lita Donoso Ocampo es chilena y tiene un profundo sentido del servicio. Autora de El Método, es el nuevo fenómeno editorial de Latinoamérica y Europa. Inédito: alguien que dice tener una vida "maravillosa" y quiere compartirlo.

Este encuentro fue uno de esos instantes mágicos. De esos en los que el ambiente se pone más luminoso sin encender otra lamparita. Lo sabemos: en la vida te vas encontrando con personas que te muestran el camino. Así sin quererlo, así sin pensarlo, así sin consultarlo con la almohada. Están ahí: haciendo sólo lo que tienen que hacer. Por mandato. Por misión. Por servicio. Quién sabe. Somos ángeles sin darnos cuenta que lo somos. Con esta certeza de regalo en el aire, hablamos con Lita Donoso Ocampo. Y nos cambió el día con su onda, con su humor, con su cuento de telenovela. ¿Pero quién es esta mina? ¿Qué es lo que dice que hace? ¿Qué inventó? No sabíamos nada de ella, pero salimos de la entrevista con ganas de tenerla de amiga.

Para evitarles el "google", contaremos que Lita Donoso Ocampo es una simpatiquísima escritora y psicóloga chilena que está presentando El Médoto, un libro (que arrasa en Europa y América latina –más de 5 ediciones-) sobre un sistema para auto-sanarse el cuerpo y el alma. Muy interesante, pero su cuento sobre su llegada a las bateas del auto-ayuda tampoco tiene desperdicio. Es que la vida de Lita fue un continuo suceder de acontecimientos milagrosos. Porque ella es de las que creen en los milagros. Entonces, obvio, le pasan. "Antes de todo lo que me ocurrió, yo era feliz. Era una terapeuta tradicional, prestigiosa, respetada por mis pacientes, madre de dos hijos maravillosos y estaba casada con el amor de mi vida. Pero era una buscadora, quería más y más", cuenta y suelta el pico.

-¿Vos estás confesando que dejaste todo lo que hacías? ¿Tus 25 años de profesión y tus pacientes?
Sí. Esa fue mi decisión. Dejé todo y descubrí que somos seres divinos. Después quise compartirlo. Nadie es maestro en este plano. Yo era terapeuta porque querer sanar a las personas era sólo una extensión de querer sanarme a mí misma. Cuando soltás todo, vuelve todo eso multiplicado. Si lo sueltas todo, tienes todo. Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato. Así que no es muy difícil reconocer a qué se está apegando cada uno. Una gran victoria de mi vida fue sentir que no tuve nunca más miedo. Lo juro: nunca fui una hippie loca, sabía lo que hacía.

"En un momento supe que el apego era el verdadero enemigo de la felicidad. Y yo tenía un increíble apego a mi profesión. A mi círculo social, a mis pacientes, a mis ganas de ayudar –supuestamente- a las personas con mis fines bondadosos y altruistas", empiezó, frenó y siguió. Se tomó un tiempo para pensar y habló lento. "Me di cuenta de que la vida puede ser bella y absolutamente perfecta sin la necesidad de aferrarse a nada". Oh. En menos de media hora ya habíamos recibido una lección lo suficientemente importante como para quedarnos pensando en todo el viaje de vuelta a casa. Repetimos: "La vida puede ser bella y absolutamente perfecta sin la necesidad de aferrarse a nada", dijo ella. Nosotros, callamos.

Como leen. La tipa dejó todo. Todo, pero todo. De un día para el otro, impulsada por algún destino superior, Lita abandonó su profesión y se sentó en el sillón de su casa a ver telenovelas brasileñas. Y se puso a esperar, tejiendo como abuela jubilada. Sin ser abuela y sin ser jubilada. ¿Locura o coraje? ¿Qué buscaba? Tomen la respuesta: "Es que cada vez que uno es fiel consigo mismo, es fiel con el otro. Sabía que el universo me mostraría exactamente el nuevo rumbo de mi vida. Tuve paciencia y luego la recompensa llegó", explicó y dijo que se metió en un curso (de apertura de la glándula pineal) que le partió la cabeza. Y fue la llave de entrada a otro mundo.

-¿Qué te pasó en ese momento? ¿Tuviste una visión?
Después del curso, entendí todo. Entendí que nosotros somos seres luminosos y que había encontrado la pieza perdida. Y empecé a pensar que todo el mundo tenía que conocer lo que yo había conocido. Que una apariencia de problema es sólo una oportunidad de maestría. Que cuanto más grande es la dificultad, mayor es el aprendizaje. Por eso, ese fue el momento en el que comencé a crear este método. Por eso, nació este libro: para explicarles a las personas que tenemos que recordar lo que somos. Nuestra conexión con La Fuente.

El Método es un libro sencillo de leer. Casi un manual de colegio, diríamos. Una joyita de esas que tratan sobre ser mejores humanos con palabras fáciles. Según la propia descripción de la autora: "El Método no es magia sino un viaje a nuestro potencial desconocido, ese que nos permite conseguir todo lo que nos proponemos. El Método propone entender la –famosísima- Ley de la atracción pero desde la perspectiva sanadora del amor", cuenta y dibuja la sonrisa.

-Das cursos en México, España, Venezuela, Portugal, Brasil, los Estados Unidos y en Europa del Este tu libro es uno de más vendidos, ¿hasta dónde pensás llegar?
Yo acepté que todo lo que no me gustaba de mi realidad podía cambiarlo. Es una especie de pacto entre cada uno y el cielo. El ego es lo que hace que esta desconexión sea posible. Pero es momento de que sepamos estas verdades. La Tierra está vibrando cada vez más alto. Llega más luz al planeta. Al llegar más luz, todo se calienta. Y si se calienta, vibra más rápido. Es una gran oportunidad de recordar masivamente lo que somos como humanidad. La chance es grandiosa: transformarnos en energía, en luz y en amor. Quiero que este libro llegue a África. No sé cómo va a pasar. Ese es trabajo del universo, no mío. Ninguna utopía. Es un hecho.

Para más información sobre los próximos talleres de Lita Donoso Ocampo en nuestro país, entrar a http://www.terapiasdeavanzada.org/