La gran reconciliación

El príncipe ordinario se reconcilió con sus dos colegas mediáticos en "Este es el show". La casa que los tortolitos comparten en Mar del Plata fue el escenario elegido.

Los "artistas" no son como la gente común, eso es más que sabido. Se pelan por cosas que la gente "normal" no se pelea, se dicen barbaridades, se declaran la guerra y luego, sin previo aviso, se terminan amigando. En medio de la tormenta juran y perjuran que nunca más se dirigirán la palabra, pero cuando se amigan, todo lo sucedido queda reducido a un detalle, algo sin sentido, que no sabe cómo sucedió, ni porqué.

Exactamente así pasó hoy en "Este es el show", espacio en el que Ricardo Fort, Matías Alé y Silvina Escudero sellaron su reconciliación. El lugar de la cita fue la casa que los tortolitos comparten en Mar del Plata. El chocolatero se traslado hacía ahí y los tres protagonizaron un móvil en el que se deshicieron en halagos.

Desde el primer momento, la nota pareció venir con aires de familia unida: Matías y Ricardo compartiendo un sillón, esperando la llegada de Silvina que, segundos más tarde, entró con una torta para compartir.

De Virginia, la novia de Fort, se dijo que se encontraba haciendo una pasta frola para sumar al plato dulce de la Escudero. Y cuando los tres ya estaban instalados, empezaron a minorizar lo sucedido: "con Matías decíamos que no entendíamos lo que había pasado porque nos llevábamos bien", dijo Silvina. "Yo hablé de los cinco latinos - en referencia a los hombres de seguridad de Fort- porque estaba enojado, pero está todo bien con él y con su gente", asentó Matías.

"Cuando fui a ver ´Fantástica´, estaba re peleado con Marías y no me quería reír de sus chistes, pero en uno no pude contenerme", concluyó Fort. No faltaron las propuestas de Fort a Silvina para integrarla al elenco de su comedia musical sobre la vida de Sandro, ni el "mangaso" de Alé para que el millonario trajera la obra "Charly y la fábrica de chocolates", ni el de Silvina para que produzca "Aladín".

Todo transcurrió en armonía, sin sobresaltos, y con más sonrisas que caras ofuscadas. Como sí nada hubiese pasado, como sí la seguridad de Fort y los amigos de "la Hiena" Barrios no se hubieran enfrentado en "Showmatch". Como sí el heredero de "Felfort" no le hubiese "tirado los galgos" a Silvina, y como sí Alé no lo hubiera llamado "Chocoloca". Pero así es la fama y los famosos, un mundo en que el todo no es tan verdad, ni tan mentira.