Tristán padrastro de Rocío Marengo

Enternecedora noticia después de un verano a puras peleas, infidelidades y eternos cruces verbales.
El de este año fue un verano cargado de escándalos: eternos cruces verbales, peleas, infidelidades, éxitos y fracasos. Sin embargo, suele decir un dicho que siempre que llovió paró y que en medio del desierto se puede encontrar un poco de agua.

En este caso, el desierto estaría representado por el escenario mediático, y la gota de agua por esa noticia de color que muchas veces resulta necesaria.

En esta oportunidad el alivio vino de la mano de un amor de la tercera edad, cuyos protagonistas son Tristán y Graciela, la mamá de Rocío Marengo.

Resulta que el cómico y "la reina del koala" se encuentran trabajando en "Fantástica", la obra que protagoniza Carmen Barbieri en Mar del Plata, y tantas horas de convivencia dieron paso a este presunto romance.

Mujeriego nato, esta vez Tristán habría decidido abandonar el target de jovencitas al que suele aspirar, para posar el ojo en una mujer madura, rubia y divertida como su hija.

"Infama" se hizo eco de este rumor de pasillo y prontamente acudió al teatro para recibir la versión de Tristán: "Me gusta como persona", le dijo a Pía Shaw con el objetivo de romper el hielo.

Y rápidamente fue la misma depositaria de ese elogio la que se hizo presente en el hall. Entonces, él la miró a los ojos y le dijo: "Se noto tu ausencia". Claro, porque según parece, Graciela repartiría su tiempo en la visita de todos sus hijos y no únicamente de Rocío, quien, como no podía ser de otra manera, entró en escena para dar su testimonio.

"Yo no sé que pasa acá, pero él le entrega bombones, le paga cafecitos con crema y le manda cartas de amor". Atrás su madre se ruborizaba y Tristán se reía de la situación.

Y como Marengo siempre tiene algo más por decir, culminó la nota señalando: "Yo quiero que Tristán sea mi padrastro".

De esta manera quedó abierta la puerta a un amor entre adultos que tiene todas las fichas puestas para poder iniciarse.