Coldplay tocará en el Monumental

La incertidumbre terminó: un estudio preliminar de la UBA estableció que el show de Coldplay no significa ningún peligro y la Justicia autorizó el espectáculo. ¡Quieren rock!
A una semana del show de Coldplay en el estadio de River, la Justicia porteña levantó la clausura, por lo que la banda británica dará su show programado para el 26 de febrero, anunciado hace más de cuatro meses. Hay 60 mil entradas vendidas y el recital estaba en duda porque había que determinar si los saltos del público ponían en riesgo las viviendas cercanas, aunque un estudio preliminar de la UBA señaló que no existía tal peligro.

Desde el 29 de enero, el campo del estadio estuvo clausurado para recitales a raíz de denuncias de vecinos de Nuñez por las vibraciones que produciría el pogo, los saltos del público. No obstante, la empresa que organiza el evento del próximo viernes y el retorno el 20 de marzo de Guns N Roses, Time For Fun, intentó habilitar el estadio pero el pedido fue rechazado por la jueza porteña Liliana Parada. Finalmente, los jueces de la Sala II resolvieron habilitar el estadio.

¿Qué se discutía? Para los fiscales, la Ley 123 determina que se debe realizar un estudio de impacto ambiental previo a un espectáculo masivo. "La ley es muy clara, el estudio debe ser anterior al pedido de autorización y debe hacerlo quien reclama el permiso. Acá se autorizaron los recitales sin pedir el estudio", aseguró Luis Cevasco, fiscal general adjunto de la Ciudad. En efecto, el artículo 5 de la ley 123 determina que los proyectos y otras actividades que puedan producir "impacto ambiental de relevante efecto", deben evaluarse antes de dar el permiso.

Para los organizadores, sin embargo, el enfoque correcto es diferente. "Los fiscales están equivocados, en estos casos se aplica el artículo 40 y no el 5, como plantean ellos. Ahí se dice que los clubes deben readecuarse y están en ese proceso. Esto ya lo dijeron todos los jueces que trataron el tema", retrucó el abogado de la productora, José María Cier.

Según manifestaron vecinos denunciantes, el pogo puede derrumbar las casas cercanas durante los conciertos y aseguraron que sufren "ataques de pánico" por el temor a perder sus propiedades. Lo cierto es que el estudio de impacto ambiental empezó pero aún no está terminado. El 4 de febrero, la Facultad de Ingeniería de la UBA, presentó un informe preliminar en base a mediaciones realizadas en edificios ubicados sobre la avenida Libertador durante los shows de AC/DC (4 y 6 de diciembre) y de Metallica, (21 y 22 de enero). Ese estudio, firmado por el ingeniero Raúl Bertero, destaca que "el nivel de aceleraciones y desplazamientos medido está por debajo de los niveles requeridos para provocar daño estructural en los edificios" de la zona. Sin embargo, advierte que "los movimientos fuertes se registraron durante períodos de 20 segundos de duración espaciados varios minutos durante algunos de los temas".

Para medir el impacto de las vibraciones, y por pedido de la Agencia de Protección Ambiental, los expertos de la UBA analizaron el comportamiento de los espectadores que asisten al campo y el suelo del estadio de River. "El estudio demuestra que hay un nivel de molestia (apara los vecinos) por las vibraciones, pero que no hay peligro. Si hubiera dudas sobre el peligro no haríamos el recital. Igualmente -aclara el abogado de la productora- todavía no está terminado, justo faltaba hacer mediciones en el recital de Coldplay".

Durante la feria judicial, la Cámara Contravencional clausuró de manera preventiva el campo del estadio. Ante la posibilidad que esa decisión se mantenga, desde la organización fueron contundentes: "Sin campo no hay show", dijo el abogado Cier.

En el medio de las discusiones, dos fiscales porteños presentaron tres denuncias penales contra el director de Habilitaciones del Gobierno de la Ciudad, Martín Farrel, por autorizar recitales en GEBA y en el Club Ciudad durante el mes de diciembre. Se lo acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público.


Fuente: Clarin.com