Fiebre balcánica en el Luna Park

Junto a la No Smoking Orchestra, Emir Kusturica demostró por qué juega de local en Buenos Aires.

A las 21.30, hora del comienzo del show, todavía quedaban cientos de personas fuera del Luna Park. Baltasar Comotto y sus Dragones Albinos ensayaban sus últimos acordes frente a una gran cantidad de público, que desafiaba el calor y comenzaba a amucharse junto al escenario.

A pesar del aire acondicionado, la temperatura iba en aumento, y para cuando la No/> Smoking/> Orchestra salió a escena, el campo se había convertido en un hervidero, donde no se podía visualizar ningún claro. Del escenario a la platea, y de popular a popular, todo estaba repleto. Es probable que las personas de menos de 1,60m /> se hayan tenido que conformar con escuchar más que con ver.

Lo cierto es que cuando Emir Kusturica (Kusturizza, como lo pronuncia el cantante y frontman Dr. Nelle Karajlic) y sus secuaces salieron a escena, todas esas cuestiones pasaron al olvido. Las ganas de bailar del público, y el agite que se produjo arriba del escenario, fueron una combinación letal. "Con ustedes, Emir Klepton", gritó Karajlic mientras presentaba al polifacético Kusturica, que sin embargo se conformó con cultivar un perfil bajo, dando la sensación de que lo importante es la "orquesta".

Pero toda orquesta tiene un líder, y aquí, quien se calza la remera oficial de remador es Dr. Nelle Karajlic, una suerte de antihéroe bizarro que con su traje de lycra azul con alas, trajo el recuerdo de Germán Daffunchio disfrazado de Capitán América. Claro que, promediando el show, el calor pudo más y comenzó el striptease en cuotas: primero fue la parte superior del traje, y la remera que llevaba debajo. Más tarde, y luego de poguear junto al público, volvió al escenario con las calzas por las rodillas y decidió cortar por lo sano. Apenas unos boxers blancos fueron suficientes hasta los bises, cuando decidió ponerse una remera de ¡Excursionistas!

Las referencias al fútbol fueron constantes. Cuando la gente coreó "Olé, olé, Emir, Emir", Dr. Nelle retrucó con "Olé, olé, Diego, Diego". También se presentó como Lionel Messi, mientras su prominente panza apuntaba al público, lo que provocó la carcajada general. Y por último, dividió al público con el clásico River-Boca.

En cuanto a lo musical, el aparente caos que reina arriba del escenario (como si "prohibido quedarse quieto" fuera su leit motiv) no opacó la performance del grupo, sino que la potenció. Está claro que la suma de las partes es lo más importante en este combo, más allá del virtuosismo o la actitud de sus integrantes. La diversidad del grupo es clave: en la No/> Smoking/> Orchestra hay voz, dos guitarras, bajo, batería, percusión, saxo, acordeón, violín y tuba. Si no fuera por su gorra de capitán, nadie diría que Kusturica dirige el barco. Pareciera que disfruta viendo al resto brillar.

Los puntos altos del/>/> show fueron "Fuck you MTV" y "Romeo", y hubo amagues de "Shine on you crazy diamond" (Pink Floyd), "Smoke on the water" (Deep Purple) y "Rock n roll" (Led Zeppelin). Claro que segundos más tarde, el rock era desplazado por el unza-unza y todo volvía a la normalidad. Los temas se fueron sucediendo con la intro de "La Pantera/> rosa" como separador habitual, y con la presencia de varias mujeres (y un solo hombre) bailando arriba del escenario.

Una hora y monedas después de comenzado el recital, la banda se retiró y volvió minutos más tarde para los bises. Dos temas más fueron suficientes para terminar de agotar al público, que tanto en las plateas como en el campo, no pudo resistirse a la tentación de dejarse llevar por los ritmos balcánicos y sacudió el cuerpo sin hacer caso a la razón.

Fotos: Gerardo Gallardo