Pachano dice conocer a un lindo gatito...

Aníbal Pachano y Graciela Alfano no frenan su disputa ni en el verano. Ahora, el coreógrafo siguió pegando... y donde más duele. ¡Pobre Grace!

Se conoce como obsesivo a aquel que nombra demasiado a una persona y está pendiente de sus acciones. En ese sentido, y más claro echale agua, Aníbal Pachano es un claro ejemplo y la culpable de su obsesión es, Graciela Alfano.

Está bien que cada vez que lo entrevistan, los periodistas no pierden oportunidad de consultar su opinión sobre el día a día de Graciela, pero también es cierto que el "rey del bigote" no se niega.

A esta altura, y sin faltarle el respeto a la psicología, se podría afirmar que, de tanto odiarla, Pachano terminó por estar pendiente de todos y cada uno de los movimientos de su archienemiga.

En el living de "Bien de Verano", Ángel de Brito lo consultó por la presunta amistad entre la Alfano y Ricardo Fort (que en este momento se encuentran vacacionando en Miami) y Aníbal, sin pensarlo un momento, salió al cruce: "Cumplió con su objetivo. Detrás de cámara decía que iba a hacer todo lo posible para que Fort le pague los pasajes", arrancó diciendo.

Pero esa fue la confesión más leve porque, segundos después y sin que se le pare ni un pelo de su excéntrico peinado, señaló: "Está haciendo lo que hizo toda la vida, trabajar de ´miau, miau´". "¿La estás llamando gato?", le consultó De Brito, "Sí", respondió Pachano.

Y como no tiene ningún reparo a la hora de señalar los traspiés de Alfano, continuó hablando de su estado de ebriedad en la fiesta de Ricardo Fort: "Estaba totalmente borracha, se había pasado con el tequila, y estaba más ´miau ´ que nunca", dijo un Pachano al que no le tiembla la lengua.

De este modo, el coreógrafo terminó su descargo contra la sex symbol, un descargo que ya tiene demasiado gusto a obsesión.