Lo bueno y lo malo de la iPad de Apple

Steve Jobs lo hizo de nuevo. Hizo delirar al mundo con un nuevo producto que promete batir récords.

La nueva iPad lanzada ayer tiene todo para ganar. Pero claro, en el mundo tecnológico nadie tiene la vaca atada. Y si no, basta repasar una gran lista de grandes anuncios que quedaron en la nada. Sólo que en el caso de Apple, es más fácil apostar todo a ganador.

Acostumbrado a reinventarse constantemente, Steve Jobs no para de sacudir el mercado. Lo hizo con la Mac, la iMac, iBook, iPod, iPhone y, todo parece indicarlo, con el iPad. Al menos en las primeras 24 horas, la gran mayoría de la blogosfera y los medios especializados publicaron más alabanzas que críticas.

Gracias al crecimiento de los medios digitales de comunicación, la previa del anuncio hizo que blogs, redes sociales, mails, tweets y otras yerbas publicaran millones de teorías, supuestas fotos, rumores y algunas declaraciones. En el momento previo al anuncio, Twitter hervía: miles de tweets se sucedían uno tras otro en los hashtags #tabletday, #Apple o, ni bien se supo el nombre, #iPad, entre otros.

Pero el iPad, a menos de un día de anunciado, va en camino a ser historia por varios motivos:

A favor

- Diseño. El diferencial clave de Apple. Sus productos siempre tienen que llamar la atención por lo visual. En este caso, se trata de un equipo portátil de un tamaño y peso increíbles. Apenas 680 gramos y 1,25 cm de espesor. Con una funda, es cómodo para llevar a todas partes. Está construido con aluminio, no plástico, lo que lo hace más resistente.

- Computadora. Y sí, no deja de serlo. Con un procesador 1 GHz Apple A4, 16, 32 o 64 GB de memoria flash (como un pendrive gigante).

- Pantalla. Amplia (9,7 pulgadas), cómoda, multitáctil, con tecnología LED que no consume tanta energía. C alidad de 720p, permite ver películas en alta definición y juegos con una calidad increíble.
- Internet. Con conexión Wi-Fi y 3G, ofrece buena conectividad. Su amplia pantalla permite una navegación cómoda y visualización increíble de diarios, sitios de videos o fotos.

- Multimedia. Es un iPod, por lo que a nivel música queda poco que agregar. También muestra fotos y videos con gran calidad de imagen. Trae parlantes incorporados.

- Juegos. Gran calidad de imagen, acuerdos con grandes empresas del sector, todo parce indicar que Apple encontró su "consola".

- Lector de libros electrónicos. Como e-reader, ya de por sí atrae por sus colores y su facilidad para la lectura. Es posible modificar el tamaño y tipo de fuente. Resulta muy sencillo, al menos en EEUU, adquirir títulos para leer. ¿Adiós al reinado de Kindle?

- Precio. Todos pensaban que sería el punto débil. Y, sin embargo, el modelo de gama baja arranca en los U$500, casi lo mismo que una netbook.

- Aplicaciones. Las mismas que corren en el iPod o en el iPhone lo hacen en el iPad. Es más, no hace falta volver a pagarlas.

- Batería. 10 horas de uso, y 30 en modo standby. Bien para todo lo multimedia.

- Trabajo. Trae incorporado el paquete de oficina iWork, que incluye procesador de textos, planilla de cálculo y editor de presentaciones.

En contra

- No trae base para apoyarlo al escribir, hay que ponerlo encima de una superficie plana. El dock o base se vende aparte, así como un teclado QWERTY para quienes no soportan los teclados virtuales.

- No tan poderoso. Sus características son parecidas a las de una netbook, e incluso con disco duro mucho más pequeño.

- Muy voluminoso para ser un celular. Obviamente, no entra en el bolsillo. Tampoco es muy cómodo ponérselo en la oreja para responder una llamada.

- La pantalla está muy expuesta arayaduras, golpes o suciedad. La funda protectora habrá que comprarla aparte.

- Batería. Su duración no llega a la que tienen la mayoría de los e-readers (una semana de uso y dos si se tiene el modo wireless apagado), aunque claro, éstos sólo se dedican a eso y, en muchos casos, en texto blanco y negro. Además, y bien al estilo Apple, casi seguro que la batería no podrá ser reemplazada.

- Flash. Se vio en la demo: no reproduce flash. Y son muchos los sitios de Internet que usan esta tecnología.

- Precio. Si se la va a usar sólo como e-reader, sus U$500 son casi el doble que un Kindle, que está en U$259. Claro, difícil que alguien se lo compre sólo para eso.

- Tamaño. La mayoría de los e-readers son más pequeños y livianos. De nuevo, sólo permiten leer libros electrónicos y navegar en Internet.

- No trae webcam ni cámaras digitales. Se rumoreaba que traería no una, sino dos cámaras. Vino sin ninguna.

- No es multitarea. Al menos, en la demo ni en las especificaciones se mostró que lo fuese.

- Puertos, conectores. Sólo para recargarlo y conectarlo a una computadora, auriculares, micrófono. Y nada más.