Moria defenestró a Gerardo

El productor había dicho que la diva "está en un momento muy decadente de su carrera" y ella no tardó en responderle, más verborrágica que nunca.
A esta altura sólo queda entender que Gerardo Sofovich quería prensa, y lo logró. Aceptó ser entrevistado en el terreno de sus enemigos - el Hotel Mónaco de Villa Carlos Paz-, se enfrentó con el "empleado" de su rival ante las cámaras, y llamó decadente a Moria Casán.

Era obvio que sabía que todas estas acciones traerían consecuencias: de hecho hubó lío en el hotel, hubo pelea indirecta con Jorge Rial y hubo contestación de Moria.

Detengámonos en el último caso: ¿a alguien se le hubiera ocurrido pensar que la Casán se iría a quedar callada luego de escuchar a Gerardo? Imposible.

Y es que la frase "Moria está en un momento muy decadente de su carrera" despertó su ira y avivó su lengua karateca.

En consecuencia, la diva iría a aprovechar su minuto de aire para decirle de todo a "Gerontorardo" (tal como ella lo llama), y allí estuvieron las cámaras de "Infama" para amplificar su voz.

Y apenas tuvo vía libre para hablar, no dejó títere con cabeza: "¿Qué se puede esperar de un burro más que una patada?, decía mi abuela. ¿Qué se puede esperar de un hombre que no le habló a su hermano por más de veinte años? ¿Qué se puede esperar de un hombre que habla mal de su mujer, que es un misógino? Odia a todas las mujeres por eso se quedó con un hombre (por Flor De la V). No hay nadie que odie más que él", dijo en el prólogo de su extenso monólogo.

Y sin siquiera tragar saliva, siguió atendiéndolo: "Yo fui muy buena gente con él. Lo de decadencia es una copia de lo que yo dije de él. Es muy maleducado. Habla pestes, sí cuando estábamos en el ´Bailando por un sueño´ decía que todas le habían hecho una fellatio en su oficina", arremetió una durísima Moria, más verborrágica que nunca.

Luego fue el turno de tratarlo de despreciable e ignorante espiritual y de criticar su clásico programa, "La noche del domingo": "Es un decrépito, no puede hablar de rating este hombre que no pude hacer ni tres puntos con su programa, esa piñata de Ribotril, con esos cortes de manzana y ese modo de hablar cansino", sentenció.

Y para terminar le pidió que "como buen jugador compulsivo, aprenda a jugar mediáticamente", que se deje de comprar lo que vende y que deje de vivir de los demás.

Así, con la respuesta de Moria en la mesa, lo único que queda por decir es que Sofovich sabía con quien se metía y, sin embargo, eligió hablar y bancarse las consecuencias.