Archimó despertó entre las sombras

La vedette dio una nota después de largo rato de ausencia. Sin embargo, no hizo mucho para meter púa en los conflictos mediáticos de hoy.
Sucede siempre: cuando los artistas protagonizan un éxito son convocados por la prensa, salen en todos los canales y participan de todos los eventos que se organizan en las plazas turísticas.

Por el contrario, cuando integran una compañía que no anda demasiado bien, las luces se apagan, los cronistas desaparecen y los niveles de fama empiezan a descender.

Algo así le ocurrió a Valeria Archimó, una vedette que, durante la temporada pasada cuando integraba elenco con Florencia De la V, vivió las mieles del éxito permanente y hoy día, mientras acompaña a Gerardo Sofovich en la obra "Gracias a la villa", se encuentra totalmente olvidada.

Convengamos que el espectáculo no es un éxito rotundo, pero el problema no es ese; en realidad, el conflicto es su productor y protagonista: Gerardo Sofovich. Esto implica que, por ejemplo, Jorge Rial destroce la revista todos los días y no les de aire a los integrantes de su elenco.

Pero hoy Valeria finalmente pudo renacer. Sucedió cuando el móvil de "Bien de verano" llegó a su casa de la villa serrana para preguntarle, entre otras cosas, sobre el conflicto que la mantiene al margen de la televisión y las portadas de revistas".

"Desde mi lugar de artista me molesta que me marginen, pero es algo que está por fuera de mi alcance", dijo más que concisa. Y como el conductor Ángel De Brito es medio amigo de Sofovich, lo dejó ahí.

Sin embargo, segundos después, le dio la oportunidad de armar algunos escándalos, pero Archimó no se prendió en ninguno. En primer lugar la quiso enfrentar con su enemiga profesional, Laura Fidalgo (que estaba en el estudio), pero Valeria sólo atinó a decir: "Yo no tengo ningún problema de juntarme con Laura, el conflicto lo generan los periodistas, porque entre nosotros nunca hubo nada".

Desechada Fidalgo, De Brito intentó con Rocío Marengo. Le contó que la artífice del baile del koala había dicho que su espectáculo era "de medio pelo para abajo" y, sin embargo, la vedette sólo contestó: "A Marengo le gusta hablar porque ninguno de los que estamos acá somos medio pelo".

Le quedaba al conductor probar con Florencia De la V, a la que catalogó de agrandada, pero Valeria volvió a despacharse con actitud pasiva: "El año pasado fuimos buenas compañeras, así que está bueno que le vaya bien y que esté contenta, acá la quieren mucho".

En ese instante De Brito, ya aburrido de la parsimonia de Valeria, dijo lo que le hubiese gustado que diga la vedette: "Que la quieran también en Buenos Aires porque la última temporada fue un fracaso". ¿Se habrá olvidado el conductor que en esa obra también estaba Valeria, o lo habrá echo adrede? Lo cierto es que, a propósito o no, ni siquiera Valeria reaccionó con eso.