¡Maradona papá!

Ya es un hecho: Verónica Ojeda y el entrenador de la selección argentina están esperando su primer hijo, o hija, según ecografía de por medio. El embarazo lleva dieciséis semanas de gestación y los nombres que van ganando la punta serían Mía o Ámbar.

Lo más paradójico del caso es que la novia del Diez tiene fecha de parto para junio, el mes del Mundial. Pero eso no parece ser problema porque el mayor de los conflictos estaría concentrado en el disgusto que se pegaron sus hijas, apenas se enteraron de la noticia.

Sucede que Dalma y Gianinna nunca vieron con buenos ojos a la nueva pareja de su padre y, a pesar de que la relación ya lleva cuatro años, no hay aceptación de por medio.

"Con la novia de mi papá no tengo relación, no es que me haya hecho algo, es de celosa nada más", asentó Dalma en una oportunidad.

En consecuencia la reacción de ellas ante la buena nueva fue de lo más adversa; se dice que Gianinna hasta le habría prohibido ver a su hijo.

Y para colmo las cosas entre los futuros padres no estuvieron del todo bien durante este año: crisis, idas y vueltas, peleas, separación, camas separadas y luego la noticia que descolocó a Maradona.

Pero ahora parece que las aguas se tranquilizaron, por lo menos así pudo verse en la efusiva despedida que le brindó Verónica en el aeropuerto de Ezeiza, antes de su traslado a Sudáfrica.